Analizamos la OPV de Endesa, ya que la eléctrica española vuelve a estar en el escaparate para el inversor casi tres décadas después de la primera privatización parcial. Endesa venderá hasta un 22% del capital en una oferta en la que destinará al menos un 15% al particular. La última transformación da lugar a una empresa más endeudada, centrada en España y cuya fortaleza es el dividendo. Aunque para ser atractiva, el precio debería bajar.OPV de endesa

La última venta de Endesa, la de un 30 por ciento del capital de la eléctrica, fue la que más ingresos reportó al Estado de las casi 30 OPV de empresas públicas que se han llevado a cabo desde 1996. Muchos inversores la recordarán porque un 80 por ciento de la operación se dirigió a particulares.

16 años más tarde, una colocación de Endesa vuelve a acaparar el protagonismo al convertirse en la mayor OPV en España en toda la crisis. Esta vez el capital que se venderá entre minoritarios es mucho menor, en principio un 15 por ciento y como máximo un 30% y la eléctrica de entonces nada tiene que ver con aquella.

La nueva Endesa, la que se quiere vender ahora al inversor, también es una empresa distinta a la de hace solo unos meses. La compañía se presenta a los inversores con fortalezas como el dividendo y la garantía de una fuerte generación de caja. Aunque también con debilidades como la reducción de su crecimiento potencial y una deuda con la que antes no contaba.

El valor en bolsa de Endesa ronda ahora los 15.585 millones de euros. Hay que olvidar que era una de las seis cotizadas más grandes de la bolsa española, su puesto actual es el décimo. Eso sí, el volumen de negociación se incrementará gracias a que habrá más acciones en circulación al liberarse entre un 17 y un 22 por ciento del capital, frente al 92 por ciento que estaba inmóvil en manos de Enel. Algo que debería devolverle el sitio perdido en el Ibex a principios de año precisamente por ese motivo.