Atenderé primero a la gran dama de la canción mexicana, sus melodías siempre nos ayudan a reflexionar sobre lo humano y lo divino, sobre la realidad que nos circunda y nos asfixia en algún momento de nuestras vidas, de modo que celebremos los 93 años que acaba de cumplir esta gran señora de la poesía y de la melodía, Chavela Vargas, además ha presentado su última creación, su último trabajo, La luna grande, un precioso homenaje a nuestro gran Federico García Lorca. Cuando le preguntan si alguna vez se ha visto tentada  a participar en política, siempre contesta que no, en absoluto, no. Tiene claro que no se pueden cambiar las cosas injustas, todo se encuentra ya escrito. Continúa diciendo que es mentira todo aquello que nos cuentan los políticos de turno. En lugar de dar, esperan que les den. Con este pensamiento de la Vargas confiamos verla pronto en España, recibiendo el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, lo festejaremos como se merece, se ponga el jorongo o no, así se llama su famoso poncho.

El pensamiento político de Chavela nos da pie para pensar que algo de razón sí tiene, por un lado la prensa nos informa que, la salida de capitales de España suma más de 128.000 millones desde julio de 2011, sabemos que la salida De recursos financieros extranjeros es un buen indicador de los problemas que acusa la economía, problemas graves de financiación. Hay miedo escénico entre los grandes inversores internacionales. Este apunte contrasta con las opiniones de Mario Draghi sobre la efectividad de las medidas de ajuste fiscal realizadas por el gobierno, percibe que van en el buen camino pero recomienda más perseverancia y profundidad en el proceso de reformas estructurales. Esto parece muy bien, pero el otro lado de la moneda es la agotadora actividad penalizadora de la agencia Standard& Poor´s sobre los bancos y cajas de ahorro españolas, de hecho esta agencia calificadora no se ha cortado un pelo, ha revisado el rating de más de diez entidades financieras españolas, al tiempo que ha puesto en perspectiva negativa a otras cinco. Sorprende, y mucho, que reduzca al Banco Sabadell y Banca Cívica  a una nota BB+, considerad como bono basura. Tampoco olvidamos la crítica del FMI hacia el sistema financiero español alertando de un importante riesgo de una morosidad oculta.

Nos parece que ésta situación no es en absoluto saludable para la estabilidad presupuestaria de las cuentas españolas sino que provoca tensiones y desesperación entre la población, cansada de continuar en el paro, de no poder crear ningún pequeño negocio, no existe financiación para estos proyectos, lo único que genera es total desconfianza hacia la estrategia del gobierno para sacarnos de la dichosa crisis. Al ciudadano no le importa a estas alturas que la salida sea en forma de W, de L, o de U. Señores del gobierno, arreglen rápido los problemas de los bancos, al final nos comerán las moscas.