La Asociación Española de Fabricantes de Fachadas Ligeras y Ventanas (ASEFAVE) ha expresado su satisfacción tras la reciente aprobación del Real Decreto-ley 16/2025, que amplía las deducciones fiscales en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) dirigidas a obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas y edificios residenciales. Esta medida, ahora consolidada en el artículo 14 del decreto, es vista como un elemento crucial para incentivar la modernización y rehabilitación del parque inmobiliario de España, en un escenario donde la fiscalidad es clave para activar la demanda.
ASEFAVE ha hecho un llamado a los grupos parlamentarios para que aseguren la continuidad de este marco fiscal, advirtiendo que una eventual pérdida de estas desgravaciones podría generar una desconfianza considerable en la fiscalidad como herramienta de fomento para la rehabilitación. La asociación recuerda que, el año pasado, la no convalidación de una prórroga similar por parte del Congreso debilitó la confianza de la ciudadanía en las iniciativas gubernamentales que promueven la sostenibilidad.
La asociación subraya la importancia de contar con incentivos fiscales que permitan la ejecución de proyectos de rehabilitación a nivel nacional, considerándolos fundamentales para avanzar hacia edificaciones más sostenibles. Según ASEFAVE, este enfoque contribuye a la reducción del consumo energético y de las emisiones de gases de efecto invernadero, alineándose con las expectativas que la Unión Europea ha establecido para España.
El Real Decreto-ley 16/2025 fija deducciones concretas: un 20% para operaciones que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración, y un 40% para aquellas que mejoren el consumo de energía primaria no renovable, aplicables hasta el 31 de diciembre de 2026. Además, se introduce una deducción del 60% para obras de rehabilitación energética en edificios residenciales, vigente hasta el 31 de diciembre de 2027, siempre que estén respaldadas por certificados energéticos.
ASEFAVE señala que es esencial contar con una normativa y un marco fiscal estables, lo que permitiría a propietarios, comunidades de vecinos y empresas planificar sus inversiones y ejecutar las obras de manera eficiente. La asociación concluye que la permanencia de las deducciones fiscales es crucial para mantener el impulso de la rehabilitación y solicita a los líderes políticos salvaguardar su continuidad, para evitar incertidumbres que podrían obstaculizar decisiones de inversión beneficiosas para la comunidad.






