En una actualización legislativa significativa, España refuerza la protección de los consumidores en el ámbito financiero con el nuevo anteproyecto de ley de crédito al consumo. Dicha ley contempla medidas robustas, destacando la prohibición de emitir tarjetas de crédito o ampliar el límite de las ya existentes sin el consentimiento explícito del titular. Esta acción legislativa pone fin a prácticas indeseables que han causado problemas a numerosos consumidores, al evitar la concesión de créditos no solicitados, garantizando así que solo aquellos acuerdos financieros expresamente aceptados por los consumidores sean vinculantes.
La ley se alinea con las directrices de dos directivas europeas, buscando nivelar el campo de juego con otros países de la Unión Europea donde medidas similares ya están en vigor. Esto representa un paso importante hacia la uniformidad en la protección del consumidor financiero a nivel europeo, ubicando a España entre los países con regulaciones más estrictas en este ámbito.
Otro aspecto relevante del nuevo marco es la clarificación sobre los créditos preaprobados, delimitando que los bancos pueden seguir ofreciéndolos como parte de sus estrategias comerciales, pero la activación de dichos créditos debe ser un acto consciente y explícito por parte del consumidor. Esto asegura una capa adicional de consentimiento y control por parte del titular antes de comprometerse con cualquier producto financiero.
La reforma también aborde el tema de los descubiertos en cuenta y los sistemas de “compra ahora, paga después”, imponiendo límites al coste de los descubiertos y sometiendo las plataformas de financiación instantánea a los mismos estándares de transparencia y evaluación de solvencia que otros productos de crédito. Además, introduce mejoras en la usabilidad y accesibilidad en el proceso de desistimiento de los créditos, permitiendo a los consumidores una fácil cancelación de operaciones financieras.
En conclusión, este nuevo marco legal no solo prevé una mayor protección al consumidor frente a prácticas financieras indeseadas, sino que también enfatiza la transparencia y el consentimiento informado en todas las formas de crédito al consumo. Con la implementación de estas medidas, los usuarios de tarjetas de crédito, pagos aplazados y demás productos financieros encontrarán un entorno más seguro y justo, lo que contribuirá positivamente tanto a su economía personal como a su seguridad financiera.








