fadesa.JPGUna segunda oleada de impagos amenaza el horizonte bancario español. El primero fueron las hipotecas. El segundo: los préstamos concedidos a constructoras y promotores inmobiliarios. La torta: más de 350.000 millones de euros.

No sólo es que existen en el mercado un millón de viviendas desocupadas o sin terminar que es imposible vender. La burbuja inmobiliaria atrajo a pequeños y medianos especuladores que solicitaron créditos por más de 350.000 millones de euros, y que ante el parón del ladrillo amenazan en convertirse en morosos. Hablamos de 50.000 pequeños promotores.

Cifras del Financial Times citadas por Invertia, y que ya califican este endeudamiento como “tóxico” ante su inevitable expansión a otros sectores de la economía: ha ido de las familias compradoras de vivienda a los promotores inmobiliarios, y de ahí irá sobre las constructoras, la obra pública, la propiedad comercial y los sectores afines al ladrillo.

La deuda de los promotores inmobiliarios es 10 veces más grande que la su equivalente al principio de la década.

La primer victima: Martin Fadesa. El gigante de la promoción inmobiliaria. Su caída en Julio dejó una deuda de 9.000 millones en los bancos. Sólo un mes después, la suma por deudas de promotoras era de 46.000 millones, el 2,5% del total de las deudas en el sistema crediticio.

Para los banqueros entrevistador por el Financial Times, la deuda podría aumentar tres veces ese nivel.

Vía | Invertia

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