Hace algunos días Hacienda publicaba la lista de morosos con aquellas personas que tenían deudas superiores al millón de euros. Famosos como Patricia Conde, Rodrigo Rato o Mario Conde forman parte de ella. Esta morosidad no solo afecta a personas físicas, sino también a empresas ya que incide directamente en su liquidez y en su solvencia. Un retraso en el cobro de sus facturas puede suponer un importante desajuste en los ingresos que puede terminar con el cierre de la empresa. Para evitar estas situaciones, es importante saber como actuar ante la morosidad.

¿Cómo prevenir la morosidad?

Desde DAS Seguros recuerdan que es más importante la prevención que tomar medidas una vez que la morosidad ha hecho acto de presencia. Lo más importante para hacer frente, es conocer al cliente y conocer su solvencia, ya que cada uno es diferente.

Los expertos de DAS Seguros recomiendan examinar a fondo a un cliente antes de firmar nada ya que así evitarás muchos problemas. Si se trata de una persona física, puedes averiguar su solvencia solicitando: contrato de trabajo, nóminas o declaraciones de IRPF y/o patrimonio. En el caso de una persona jurídica o de un autónomo puedes solicitar declaraciones del Impuesto de Sociedades, IVA e IRPF.

Por otro lado, puedes solicitar información en el Registro Mercantil, público para cualquiera que lo necesite, y en el Registro de la Propiedad que, para acceder a la información, necesita interés legítimo. En el Registro de la Propiedad puedes pedir índices de titularidades para conocer los inmuebles que poseen una persona o notas simples para saber las características y cargas de esos inmuebles. En el Registro Mercantil puedes pedir notas simples de sociedades mercantiles y tendrás acceso a datos como: capital social, domicilio, administradores, etc. En ambos casos, la información se puede pedir presencialmente en el Registro o a través de internet.

Desde DAS Seguros recomiendan seguir estos pasos a la hora de prevenir la morosidad:

Pide garantías

Si tras investigar al cliente tienes dudas de que pueda pagar, pídele ciertas garantías. En este sentido, el aval bancario puede proporcionar esa tranquilidad que buscamos. Por medio de este aval, la entidad bancaria se compromete a pagar si el avalado no lo hace.

Si no estás seguro, no contrates

Si estás en la situación de que no estás seguro de que tu cliente vaya a pagar, lo más recomendable es que no realices el trabajo. Así evitarás problemas mayores.

Pago por adelantado o provisión de fondos

Otra forma de asegurarse el pago es pedir que lo realicen antes de comenzar los servicios o de la entrega del producto, ya sea la totalidad o bien una parte.

¿Cómo lograr el cobro de morosos?

En el caso de tener ya alguna deuda contraída, alguno de los pasos que deberíamos seguir son:

Comprobar la deuda

Hay que estar seguros de que la deuda existe y del importe. En ocasiones se pueden producir errores y es necesario encontrarlos antes que reclamar.

Llamar al deudor

Antes de cualquier trámite, intenta hablar con el deudor para que te explique que es lo que ha pasado o si se trata de un error.

Reclamación por escrito

En el caso en que hayas acordado un plazo de pago y el deudor incumpla, llama una segunda vez y, si ves que no hay solución o que se retrasa mucho el pago, envía una reclamación por escrito. Puedes enviar inicialmente un email sencillo y si en unos días no recibes respuesta o no te pagan puedes enviar un burofax con acuse de recibo y contenido. Se trata de una forma de enviar comunicaciones a través de correos que tiene el valor legal de acreditar el contenido y la recepción.

Consulta a un abogado

Un abogado puede sernos de gran ayuda para que sea él el que gestiona la reclamación extrajudicial.

Inicia acciones judiciales

Si ves que todo lo anterior no ha funcionado, puedes plantearte el inicio de acciones judiciales a través de un procedimiento monitorio si la deuda está documentada. De todas formas, lo más recomendable es intentar alcanzar un acuerdo.

Por todo lo dicho anteriormente, lo más importante para evitar la morosidad es prevenir. En el caso de que tengas facturas impagadas, tendrás que agotar las vías amistosas antes que recurrir a las acciones legales.