China ha anunciado el descubrimiento de dos gigantescos yacimientos de oro en las regiones central y noreste del país, que podrían situarse entre los mayores jamás registrados a nivel mundial. Según las autoridades chinas, el hallazgo ha sido posible gracias al uso de nuevas tecnologías de exploración geológica avanzadas, y abre la puerta a nuevos descubrimientos de gran magnitud.
En total, las reservas estimadas superan las 2.000 toneladas de oro, divididas en dos yacimientos que podrían superar al que hasta ahora es considerado el mayor del mundo, ubicado en Sudáfrica. La noticia ha generado un notable interés internacional, tanto en los mercados como en los sectores industriales vinculados al metal precioso.
El primer hallazgo fue anunciado por la Oficina de Geología de la provincia de Hunan en noviembre del pasado año, tras identificar un depósito de más de 1.000 toneladas de oro en el centro del país. De confirmarse plenamente su viabilidad y explotación, tendría un valor superior a los 600.000 millones de yuanes, lo que equivale a unos 83.000 millones de dólares estadounidenses.
El segundo depósito, situado en el noreste de China, presenta características similares, aunque todavía se encuentra en fase preliminar de evaluación. En ambos casos, las autoridades científicas y mineras destacan la contribución de técnicas avanzadas de prospección geofísica y geoquímica como elementos clave para localizar estas concentraciones de oro, hasta ahora desconocidas.
China, que actualmente lidera la producción mundial de oro, con 377 toneladas extraídas en 2024 según datos de la Asociación del Oro de China, busca consolidar su posición también en cuanto a reservas probadas, un terreno en el que aún va por detrás de países como Sudáfrica, Australia y Rusia.
El oro continúa siendo un elemento estratégico tanto desde el punto de vista financiero como industrial. Además de servir como valor refugio frente a la volatilidad de las divisas tradicionales, se utiliza en sectores de alta tecnología, incluyendo la electrónica, la medicina y la industria aeroespacial, gracias a su alta conductividad y resistencia a la corrosión.
No obstante, algunos expertos internacionales han mostrado cierto escepticismo respecto a las cifras preliminares anunciadas por China, subrayando que los estudios sobre reservas deben ser verificados con mayor profundidad antes de confirmar su tamaño y valor reales.
De confirmarse, estos hallazgos supondrían no solo un impulso económico para las regiones implicadas, sino también una herramienta clave para mantener el ritmo de producción aurífera del país en los próximos años, evitando así el temido descenso en la producción de oro que afecta a otras grandes potencias mineras.
China, además, pretende aprovechar este tipo de descubrimientos para reforzar su autonomía en materias primas estratégicas, en un contexto geopolítico cada vez más marcado por la competencia en recursos naturales esenciales.
vía: SCMP