En las últimas horas, la Policía Municipal de Madrid ha cerrado una tienda del distrito de Tetuán, deteniendo al mismo tiempo a su dueña por un presunto delito contra la salud pública, ya que iba a comenzar a vender productos que luego fueron calificados como “de dudosa legalidad y con posible riesgo para la salud”, algunos de los cuales eran denominados como “cristal blanco”, “sonrisa absoluta” u “oro fantástico”.

La noticia, que fue confirmada por el propio Ayuntamiento de Madrid, está relacionada entonces con una tienda ubicada en la calle Dulcinea, que pertenece a una franquicia que se anuncia a través de Internet, y que abrió sus puertas al público el pasado día 21 de marzo, momento en el que los agentes la habían inspeccionado, en la pesquisa previa a la que determinó posteriormente su cierre.

Una vez producido el hecho, algunas de las fuentes policiales que se vieron involucradas en el hecho aseguraron que la franquicia opera bajo la denominación comercial de “Ámsterdam Shop”, la cual mediante su portal en Internet, advierte que allí sólo deben acceder mayores de edad, aunque luego este dato no se comprueba por los propios empleados del local, que ofrece elementos como hierbas, pastillas, polvos como los mencionados anteriormente, y demás.

Hay que destacar también, que en los últimos meses, esta misma franquicia había sido investigada por las policías de Valencia y Castellón. En el caso de Madrid, todo comenzó cuando un ciudadano alertó a la Policía Municipal sobre la inminente apertura de un comercio dedicado a la venta de sustancias de dudosa legalidad, cuyo consumo podría ser perjudicial para la salud.

Pero además, las sospechas se acentuaron cuando los investigadores constataron que la apertura de la tienda se publicitaba mediante tarjetas que se repartían entre menores. Una vez que la policía comprobó que la franquicia correspondiente a este comercio se anunciaba en Internet, con posibilidad de hacer pedidos por esta vía, y que a finales de 2011 habían sido cerrados tres comercios de la misma tras producirse intoxicaciones; se optó por cerrarla definitivamente.