Hay ocasiones en las que el éxito de tu negocio te hace plantear la posibilidad de lanzarlo a otros mercados y poder llegar a un mayor número de clientes. Ahora que acabamos de empezar un nuevo año, puede ser buen momento para la internacionalización de tu empresa, un proceso que puede ser muy beneficioso en términos económicos, pero que también está sujeto a muchos riesgos sino se realiza de la forma adecuada. En este sentido, es importante tener en consideración algunas claves que nos permitan dar este importante paso con garantías de éxito. Si estáis pensando en realizar esta internacionalización con vuestra pyme, hoy os queremos dejar algunas claves que os pueden ayudar a conseguirlo.

1. Estudio del país de destino

Lo primero que toda empresa debería realizar a la hora de empezar con el proceso de la internacionalización de la empresa, es conocer el entorno para conseguir identificar las oportunidades y amenazas de operar e invertir en un territorio. Indagar bien en el mercado donde queremos empezar a operar, nos ayudará conocer las posibilidades de nuestro producto dentro del mismo. Para llevar a cabo este estudio sobre cualquier país, se puede hacer uso del Análisis PESTEL, un informe con el que es posible identificar los factores empresariales que caracterizan la actividad comercial del país de destino, teniendo en cuenta condicionantes Políticos, Económicos, Sociales, Tecnológicos, Ecológicos y Legales (PESTEL).

2. Conocer programas de financiación

Llevar a cabo un desembarco en un mercado exterior, conlleva una importante inversión. Es necesario realizar una búsqueda que nos ayude a localizar ayudas y subvenciones que ofrezcan los organismos nacionales e internacionales. Una de las mejores opciones es decantarse por www.conavalsi.com, un proyecto de las Sociedades de Garantía españolas, que facilita a pymes y autónomos el acceso a financiación por medio de la concesión de avales directos, además de apoyar los proyectos con asesoramiento, formación financiera y promoción empresarial de calidad.

Si queréis saber más sobre ConAvalSí también podéis leer más en nuestro anterior artículo aquí.

3. Diseñar un plan de internacionalización

Como ya hemos comentado, exportar nuestros productos no es una tarea sencilla, sino que requiere de ciertos pasos que nos garantice el éxito. Aquí es importante contar con el apoyo de un experto en procesos de internacionalización que se encargue de llevar a cabo una planificación que determine la rentabilidad que tendría nuestro negocio en ese país extranjero. Contar con un Plan de Internacionalización previo y bien diseñado nos ayudará a disminuir los posibles imprevistos que vayan apareciendo durante el proceso.

4. Establecer objetivos realistas

Hay que ser conscientes de que la internacionalización de un negocio es un proceso largo, y esto puede ayudarnos a fijar unos objetivos realistas que podamos llegar a cumplir a medio-largo plazo. Adoptar una tendencia austera durante la primera etapa, nos ayudará a soportar posibles desviaciones en el plazo.

5. Conocer las necesidades de inversión

Dar el paso para lanzar un negocio fuera de nuestras fronteras, requiere cambiar la estructura organizativa, lo que se traduce en una importante inversión tanto de tiempo como financiera. Es importante conocer los recursos de los que disponemos para poder llevar a cabo esta internacionalización, sin que esto afecte a la compañía matriz.

6. Establecer relaciones y contactos

Para conseguir el éxito en el país de destino, es necesario combinar tres importantes factores como son las relaciones y contactos comerciales, el factor arrastre de clientes que ya confían en nosotros y un buen trabajo comercial. De estos tres factores, el primero de ellos puede ser el que más comprometa a la empresa. En este caso, es recomendable gestionar estas relaciones a través de comisiones y no por medio de la venta por exclusividad o la participación accionarial.

7. Optimización fiscal internacional

Por último, en todo este proceso, es importante tener claro qué conceptos, dentro de la legislación vigente en ambos países, se pueden facturar desde el país de origen y cuáles desde el país destino para que la empresa no se vea penalizada.

¿Qué otras claves pensáis que son necesarias tener presentes a la hora de realizar la internalización de una empresa? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!