Contratar un seguro de vida para la hipoteca fuera del banco puede traducirse en un ahorro de más del 50% durante la duración del préstamo, de acuerdo con un estudio presentado por Piensin, un comparador especializado en seguros de vida y salud para familias. Aunque muchas personas piensan que este tipo de seguro es obligatorio contratarlo a través del banco al firmar una hipoteca, la realidad es que no es necesario.
En muchos casos, las entidades financieras exigen que se disponga de una póliza de seguro de vida para otorgar el préstamo, ofreciendo en ocasiones bonificaciones en el tipo de interés si el seguro se contrata con ellos. Sin embargo, los clientes tienen la opción de elegir otras compañías, designando a la hipoteca como beneficiario preferente.
Piensin expone que frecuentemente, las bonificaciones bancarias no compensan el coste adicional del seguro. Por ejemplo, un cliente estaba pagando 1.085 euros anuales por la póliza propuesta por su banco. Esto evitaba que su tipo de interés subiera en 0,40 puntos, pero el ahorro en la cuota era solo de 240 euros al año. Contratando un seguro alternativo de 442 euros anuales, el ahorro final superaba los 400 euros anuales.
Otro caso presentado es el de una pareja de 56 y 57 años con hijos y una hipoteca de 160.000 euros firmada en 2001. El banco mantenía un interés del 2,87%, pero sin el seguro, subiría al 3,47%. A pesar del incremento, la cuota mensual solo aumentaba en 11,49 euros, mientras que el nuevo seguro externo costaba poco más de 500 euros anuales, comparado con los casi 1.900 euros que pagaban antes. Este cambio les permitió ahorrar más de 1.200 euros en el primer año y más de 8.000 euros durante la hipoteca.
Las diferencias de costos, especialmente en hipotecas a 15, 20 o 25 años, pueden llegar a miles de euros. Por ello, Piensin aconseja realizar comparativas antes de firmar, considerando no solo la aparente ventaja en el tipo de interés, sino también el costo total de la operación.
Más allá del precio, Piensin indica que los seguros vinculados a los bancos suelen ofrecer menos flexibilidad y están diseñados principalmente para cubrir el saldo pendiente de la hipoteca, lo cual puede limitar en caso de cancelaciones anticipadas del préstamo. Es esencial revisar el capital asegurado, adaptar la cobertura a las necesidades familiares específicas y sopesar otras opciones antes de decidir. Un seguro de vida bien elegido puede proteger la economía familiar ante un fallecimiento, evitando sobrecostos innecesarios durante años.








