A la hora de buscar financiación para las empresas, muchas veces te puedes encontrar con préstamos y créditos, dos palabras que para muchos son iguales pero que en realidad no es así y tienen sus diferencias.

Desde aquí te contamos cuáles son las más significativas:

  • Un préstamo equivale a que te dan un dinero íntegro por el importe que hayas pedido y que tendrás que devolver en plazos durante un tiempo. Un crédito, por el contrario, también te da ese dinero pero sólo tendrás que devolver aquel que uses, no de forma íntegra.
  • Los créditos se utilizan para importes pequeños mientras que los préstamos es para importes grandes (que sabemos que vamos a gastar).
  • El plazo de devolución es a corto plazo en el caso de los créditos y a medio-largo plazo en los préstamos.
  • Los intereses que se pagan en los créditos es por aquello que hayamos usado del crédito, no por el dinero total. En el caso de los préstamos no sucede así.
  • Para solicitar un préstamo has de dar el motivo por el cual lo quieres, en el caso de los créditos no.
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