pekin.jpgYa estaba un poquito sobreaviso respecto a muchas ideas preconcebidas que giran en torno a China y su forma de entender la economía y los negocios, seguramente por la enorme proliferación de tiendas multiprecio, el “todo a 100” de toda la vida. Pero el artículo que os referencio de Enrique Dans me ayuda a cambiar de raíz mi opinión y a desterrar tópicos. Y si no, consideremos que más de una universidad china está entre las 100 mejores del mundo frente a posiblemente una española (no he encontrado un enlace adecuado que me sirva de apoyo, mis disculpas). Casi nada.

Me llaman la atención varios aspectos del artículo. Uno es el proceso de “privatización” de la economía china en general y de sectores muy sensibles en particular, como la educación o la sanidad. Otro punto a considerar es la formación que muchos de sus ciudadanos están adquiriendo allende sus fronteras, no como huida por falta de oportunidades como nos ocurre por aquí sino como empeño formativo con destino final en su propio país. Y, por último, el cambio de mentalidad para convertirse en creadores y no seguir como meros imitadores o productores sin valor añadido.

Y, como colofón, se desprende la sensación de una ciudadanía confiada en el futuro a nivel general y unas autoridades nada pasivas, ya sea como censores, ya sea legislando rápida y efectivamente.

Del gigante asiático se han dicho muchas frases intentando reflejar la enorme capacidad que subyace en ese país, pero es posible que la mejor manera de expresarlo sea dándonos cuenta de las verdaderas posibilidades de esa nación, de cualquier nación.

 Enlace: Enrique Dans.