Las vacaciones de Semana Santa se perfilan como un periodo clave para el turismo en España, con un notable 70,1% de los españoles planeando viajar durante estas fechas, según un reciente estudio de Oney. Este año, un 3,9% de los encuestados admite que no podrá hacerlo debido a la falta de días libres. De aquellos que sí viajarán, el gasto promedio por persona se situará en 598 euros, siendo más comunes los desembolsos en el rango de 200 a 399 euros (32,5%) y 400 a 599 euros (23,3%).
El estudio destaca que los hogares con ingresos superiores a 4.000 euros son los que más dinero destinarán a sus vacaciones, alcanzando una media de 786 euros, mientras que los jóvenes y aquellos con menos recursos gastarán proporcionalmente menos, con cifras de 427,90 euros y 477,40 euros, respectivamente.
La forma de financiar estas escapadas también presenta interesantes variaciones. Casi la mitad de los viajeros (48,8%) optarán por usar sus ahorros, y un 24,4% recurrirá a sus ingresos habituales. Sin embargo, casi 2 de cada 10 españoles consideran la financiación como una opción, siendo esta tendencia más marcada entre los jóvenes de 25 a 34 años.
Respecto a la planificación del gasto, un 43,7% de los encuestados prevé mantener su presupuesto del año anterior, mientras que un 34,7% planea gastar más, particularmente entre los más jóvenes. La diferencia de comportamiento por géneros es notable: un 40,6% de las mujeres establece límites claros en su gasto, en contraste con un 25% de los hombres, que tienden a ser más relajados en su enfoque presupuestario.
El canal online se ha convertido en la herramienta preferida para organizar viajes. Un impresionante 92,1% de los españoles lleva a cabo gestiones a través de internet, ya sea buscando información sobre destinos, comparando precios o reservando alojamiento. Esta tendencia refuerza el papel de la tecnología en la planificación de vacaciones, con un 67,2% reservando directamente por la red.
En resumen, la Semana Santa de 2023 se presenta como una oportunidad de desconexión y disfrute, con un enfoque cada vez más digitalizado y una mezcla de ahorros e ingresos para costear los viajes.








