brasil.jpgDando la bienvenida a nuestro nuevo hermano en la red, vamos a hablar de temas que no carecen en absoluto de exotismo. Leo en la contraportada, versión papel, de Marca que Brasil consigue más dinero a través de sus futbolistas que por las exportaciones de algunos productos agrícolas como las frutas o el café.

En concreto, en el año 2005 salieron del país carioca 857 futbolistas obteniéndose un total de 117 millones de euros mientras que por las ventas de plátanos apenas se ingresaron 24 millones. Al año siguiente las cifras descendieron respecto a jugadores “exportados” pero aún así superaban a productos como las langostas, papayas o café.

El problema, visto desde la perspectiva brasileña, proviene de que muchos de los traspasos descansan sobre personas a menudo demasiado jóvenes fugándose no sólo talento sino también elementos en edad temprana en busca de vías rápidas de conseguir dinero.

A la luz de los datos sería fácil, quizá superficial, considerar al deporte rey como una industria que dejaría beneficios en Brasil casi al estilo de la industria cinematográfica en Estados Unidos pero más bien parece una válvula de escape para las nuevas generaciones con efectos de emulación que hará difícil frenarlo a corto plazo.

Por cierto, hagamos el ejercicio de medir en kilos el impacto de los traspasos futbolísticos en este caso. Si salieron 857 jugadores con una media de peso de 70 kg., por los que se recibieron unos 117 millones de euros, entonces el kilo de pelotero carioca está a 1.950 euros, es decir, bastante más caro que un coche de gama alta (de unos 800 kilos de peso) por poner sólo un ejemplo.

Curiosidades varias.