En este post nos alejamos un poco de la tórrida coyuntura política y económica de nuestro país, dejamos descansar a Rajoy, a Bankia y a todo lo relacionado con la penosa situación que nos ha tocado vivir.

Nos vamos con la marcha y la aceleración de un Ferrari, el “cavallino rampante”, supongo que debe ser un gozo sin límites poder conducir una maquina de este calibre, esto es lo que ha ocurrido nada menos que en China, sí, en la China de Mao Tse Tung (1893 -1976). Ya se ha dicho en algún post que en este grandioso país, del cual esperamos que nos vengan a visitar grupos numerosos de sus habitantes, como decía se han celebrado los veinte años de la permanencia de Ferrari en China, para ello se han ido a un escenario milenario, la Muralla China , de la que tan orgullosos están sus ciudadanos. Allí se ha producido una lamentable exhibición del último modelo salido de la factoría de Maranello, cerca de Bolonia y Módena, el  Ferrari 458 Italia. Lo que ha hecho saltar las alarmas de los responsables políticos chinos, son las huellas de las frenadas que han dejado los neumáticos del cavallino rampante. Los derrapes del vehículo fueron tan agresivos que los empleados de la limpieza no han podido todavía limpiarlos del todo. Evidentemente la oficina central de Ferrari en China inmediatamente disculpas por este lamentable suceso. La Muralla china fue erigida en los comienzos de la dinastía Ming (1368 – 1644), que inicialmente tuvo su capital en Nankín, trasladando posteriormente la sede imperial a Pekín. Esto del lujo es muy complicado de entender, sabemos que la clase “burguesa “que se ha formado en China está muy apasionada con los bienes de lujo y marcas europeas de prestigio, perfumes, zapatos, joyas, BMWs, Mercedes Benz, etc.

 

Esta revolución económica nos liga con las fabricas dickensaianas que se organizan en el sur de Europa, Italia, España,Grecia,Portugal, donde podemos ver a camaradas y compatriotas chinos trabajando en condiciones infrahumanas y por un precario salario. Nos estamos cargando la industria europea de la manufactura, esto sí que hay que frenarlo sin piedad, recupera la moral del capitalismo, ahora es el momento. La industria bancaria nos lleva a la ruina y a la miseria, es la industria y la exportación lo que es urgente impulsar y cuidar.


Esto sí que es un lujo al alcance de la mayoría de los ciudadanos, asistir a la exposición de la retrospectiva del pintor de origen bielorruso Marc Chagall (1887-1985), la exposición la podemos ver en el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid, en la capital de España, para “robar” el dinero. Chagall exploró la pintura, la escultura, la cerámica, el cristal y la literatura, una de sus grandes aficiones. Lean su magistral autobiografía, “Mi Vida “, editada por Acantilado Ed. No se preocupen que iremos desgranando más cosas de este enorme artista.