Fiscalidad en 2026: Cambios Clave en Impuestos, Autónomos y Declaraciones

El año 2026 marca el inicio de una serie de ajustes significativos en la legislación tributaria de España, introduciendo cambios sustanciales que afectan a autónomos, empresas y contribuyentes en general. Entre las novedades más destacadas se encuentra el mayor control sobre los pagos electrónicos, en especial, en el ámbito profesional. Las entidades financieras ahora deben proporcionar a la Agencia Tributaria información periódica sobre los cobros recibidos por empresarios y autónomos a través de plataformas como Bizum. Este refuerzo en el seguimiento se focaliza en los ingresos vinculados a una actividad económica, excluyendo los movimientos personales entre particulares.

Otro cambio relevante es el aplazamiento del sistema Verifactu, previsto inicialmente para 2026 pero postergado hasta 2027. Este sistema busca que los programas de facturación generen registros verificables y estandarizados, dificultando la manipulación de facturas. A pesar del retraso, la facturación digital y el control automatizado seguirán su curso, por lo que el 2026 es un año óptimo para que las empresas se adapten a estos cambios.

A nivel de incentivos, se mantienen las deducciones fiscales por eficiencia energética en viviendas y la adquisición de vehículos eléctricos, así como para la instalación de puntos de recarga. Estas medidas buscan fomentar la rehabilitación energética y la transición hacia una movilidad más sostenible. Además, se ha eliminado la obligación automática de declarar el IRPF para quienes perciben prestación por desempleo, siempre que no existan otras causas que obliguen a declarar.

Para 2026, la Agencia Tributaria refuerza su control a través de declaraciones informativas y ajustes en varios modelos relacionados con el IVA. Esto subraya la importancia de la precisión en el cumplimiento de las obligaciones formales. En conjunto, las novedades del año enfatizan un avance hacia más digitalización, un mayor cruce de datos y una atenta mirada a determinados sectores y obligaciones fiscales. Este contexto sugiere que el mejor enfoque para los contribuyentes en 2026 es la anticipación, revisión de ingresos y el apoyo en asesoramiento profesional cuando sea necesario.

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