davos.jpgImportantes personajes relacionados con la economía y la política se reúnen en Davos (Suiza) para… supongo que para… bueno el caso es que están allí y sus mensajes se transmiten a todo el mundo. Lo cual no tiene que ser bueno necesariamente.

Investidos de sapiencia dicen temer una recesión y que esto les preocupa menos que una caída en las bolsas de valores. Estamos de acuerdo. Sostienen que el freno en Estados Unidos no va a poder sr compensado con los incrementos en China e India. Tampoco hay que ser muy listo, el gigante americano consume seis veces más que ambos países juntos por lo que mucho tendría que cambiar la cosa. Y, claro, ante esta evidencia destapada hace tiempo y no precisamente en Davos la respuesta es sencilla: reforcemos la demanda interna de China pero sin decir cómo.

Si una de las causas de los actuales desequilibrios se debe a la presión que sobre las materias primas estaban generando las economías emergentes china e india quizá querer reforzar este comportamiento no sea lo adecuado.

Una y otra vez la economía demuestra que, por encima de recetas, necesita equilibrio: interno y externo, macro y micro, consumo y ahorro, inversión y gasto, beneficios y reparto de la riqueza. Cuando se produce el desequilibrio los fundamentos de la economía se resienten y entonces los mercados reaccionan.

Quizá el problema principal viene de que hay empresas y personas concretas que viven y ganan mucho en situación no equilibrada. Son los gurús y son evidentes.

Enlace: El País.

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