Hacienda actualiza la valoración fiscal de los coches en 2026: más impacto en herencias y segunda mano

La Agencia Tributaria ya tiene publicadas las tablas de “precios medios de venta” para 2026, la referencia que se utiliza para calcular el valor fiscal de turismos, motos y otros vehículos en operaciones habituales como compras de segunda mano, herencias o donaciones. Se trata de una actualización anual que, en la práctica, puede mover la base imponible sobre la que se liquida el impuesto, aunque el efecto real depende del modelo, la antigüedad y los coeficientes aplicables.

En el lenguaje llano: si el coche “vale más” para Hacienda en sus tablas, sube el listón a partir del cual calcula impuestos en trámites donde la Administración necesita una valoración “objetiva” y estandarizada.

Para qué sirven exactamente estas tablas

Las tablas no son un “precio de mercado” en sentido estricto, sino una guía oficial que fija precios medios por marca y modelo, utilizada como referencia administrativa. Se apoyan en una Orden anual (para 2026, la publicada a cierre de 2025) y se aplican en distintos escenarios tributarios ligados a transmisiones y sucesiones.

En la compraventa entre particulares, por ejemplo, el foco suele estar en el ITP (Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales) autonómico. En herencias y donaciones, entra en juego el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, también con normativa y gestión autonómica, pero con una lógica parecida: necesitas un valor para liquidar.

El contexto: impuestos que se ajustan, y costes que se desplazan

Esta actualización llega con un telón de fondo incómodo para muchos contribuyentes: el coste fiscal y de cotizaciones tiende a “acomodarse” con rapidez cuando hay que sostener el gasto público. En 2025, el IPC cerró con una tasa interanual del 2,9% (dato de referencia ampliamente citado en el cierre de año), pero la sensación para el bolsillo no siempre encaja con ese número, sobre todo cuando se encadenan actualizaciones en varios frentes.

Algo similar ocurre en el ámbito laboral con el debate recurrente sobre las bases de cotización y los mecanismos asociados a la financiación del sistema: el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), por ejemplo, se aplica como cotización adicional y ha ido incrementándose año a año (en 2025 se situó en 0,8 puntos porcentuales, según el Gobierno), lo que alimenta la conversación sobre presión contributiva y “cuña” entre sueldo bruto y neto.

Qué puede hacer un ciudadano para evitar sustos

Más allá del debate político, hay recomendaciones prácticas que suelen ahorrar dinero y dolores de cabeza:

  • Antes de comprar un coche de segunda mano, comprobar el valor de referencia en las tablas y estimar el impuesto autonómico correspondiente.
  • Conservar pruebas del estado real del vehículo (averías, kilometraje acreditado, daños, mantenimiento). Si hay discrepancia seria con el valor asignado, pueden ser útiles para discutir una valoración.
  • En herencias, documentar bien el parque móvil y su estado. El vehículo “perfecto” y el que está para desguace no deberían tributar igual, y la documentación ayuda a sostener la realidad del caso.

La clave es entender que estas tablas no son un detalle burocrático sin más: para mucha gente, son la diferencia entre una liquidación asumible y una factura inesperada, especialmente en operaciones cotidianas donde el margen es estrecho.

vía: AEAT

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