Hacienda y pensiones, debates en su justo término

aeat.jpegMe encuentro con dos temas que asoman a veces, uno más que el otro, a la actualidad cada cierto tiempo y que tienen amplia influencia sobre nosotros, una prácticamente a diario como es la Hacienda Pública, otra a largo plazo pero inexorable como es la jubilación y las consiguientes pensiones.

En las páginas de opinión de Cinco Días, bajo el estimulante título de «Hacienda defrauda» el ex director de la Agencia Tributaria Ignacio Ruiz-Jarabo nos pone un poco al día del conflicto del cuerpo técnico adscrito a ese ente y que suelen manifestar a través de camisetas que lucen la leyenda que da título al artículo. Asimismo manifiesta el autor que frente a este conflicto laboral, el Ministerio está dando largas y volcándose con campañas publicitarias de lucha contra el fraude y las novedades del IRPF que vendrán a partir del próximo ejercicio. Debo manifestar mi decepción al comprobar que la temática discurría por esos términos cuando sí hay argumentos para pensar que las instituciones tributarias de este país tienden a defraudar a los contribuyentes. Quizá situemos este asunto como debate en un futuro y podamos profundizar en el carácter de preminencia que tiene la adminsitasción sobre el administrado, o sea, sobre todos nosotros.

También las pensiones nos afectan en la medida en que desde hace años pesa sobre las conciencias del llamado primer mundo el efecto del envejecimiento poblacional que provocará dificultades para pagar a los futuros jubilados. En el blog salmón se preguntan por qué dados los problemas financieros previsibles de la Seguridad Social más las medidas que se están estudiando tanto en España como en otros países respecto a alargar la edad oficial de jubilación (actualmente en los 65 años), aún así el momento real de pasar al retiro se produce cada vez antes.

Desde luego que las consecuencias de las prejubilaciones que la creciente deslocalización produce son uno de los factores que lo explicarían y que hacen pensar que los intentos por posponer la jubilación pueden resultar valdíos. Sin embargo, para mí es un debate lateral sobre la viabilidad de las pensiones ya que tarde o temprano deberemos preguntarnos si sigue siendo razonable pensar en que las cotizaciones deben ser consideradas aparte de todo el entramado económico. En otras palabras, si en unos años el sistema no se basta para afrontar las jubilaciones entonces habrá que sacar el dinero de otro sitio o ser más eficiente en el reparto de recursos pero que dejen de asustarnos permanentemente como si ser un jubilado te sacase del mundo real.

Los planes de pensiones servirán para tener un extra pero no podrán aguantar el ritmo de vida de los miles de jubilados que serán, que seremos. El debate aún no está en su justo término.

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