basura.jpgTambién conocidas como “hipotecas basura” y de ahí la foto. Se está montando una muy gorda con la llamada crisis del modelo hipotecario estadounidense que amenaza con extenderse más allá de lo previsible y causar problemas a medio y largo plazo aunque pasen los actuales momentos de pánico. La verdad es que he querido esperar a conocer algo más el asunto antes de escribir algo más que nada para que nadie me llame indocumentado (cosa que no ha pasado pero puede ocurrir en cualquier momento).

Se han estado concediendo en Estados Unidos hipotecas de alto riesgo a personas sin más respaldo que la promesa de devolver los créditos. Para financiar, a su vez, la concesión de estas hipotecas los bancos especializados han emitido deuda “basura” que han colocado en los mercados bajo la consabida ley de que “a mayor riesgo menor prima” (ya hemos llegado al origen de la denominaciónn de subprima o subprime). Cuando los tipos de interés han empezado a subir al tiempo que el valor de las viviendas se depreciaba, quienes había solicitado este método hipotecario no podían pagarlo o simplemente dejaba de interesarles al tener que invertir en un activo, su casa, cuyo valor estaba por debajo de lo que les costaba. Aumenta la morosidad y los bancos tenedores no perciben fondos ni existe respaldo puesto que el mercado inmobiliario se retrae y deprecia.

La consecuencia es que los fondos de inversión, inyectados de planes de pensiones privados USA, que habían adquirido bonos basura como medio de sacar rentabilidad diversificando, supongo, sus diferentes inversiones se encuentran ahora con deuda de mucha peor calidad al estar rebajada su calificación por las situaciones ya descritas. Ya se ha iniciado la crisis puesto que todos los factores descritos iniciden en las espectativas de los operadores.

Lo lógico es que ocurran estos terremotos vista la situación de partida y que, por otra parte, me es muy difícil de imaginar en Europa o España, donde te piden hasta la fe de bautismo para darte cuatro euros. Pero el caso es que ha ocurrido y el BCE se ha puesto manos a la obra inyectando liquidez a base de emitir deuda de calidad cabría decir con la que paliar los efectos de lo ocurrido. De nuevo los ciudadanos de a pie le salvamos la cara a la peor cara del sistema, a los trepas y presuntos triunfadores que se creyeron los más innovadores y reyes de los negocios.

Tampoco exageremos calificando de “crack” a un descenso del 2% en los índices cuando se llevan acumuladas muchas más ganancias. Pero se puede deducir que hacen falta regulaciones importantes en sectores muy sensibles.

Hay otro aspecto que ya consideraremos y es el del sistema de pensiones en EE.UU. que causa indirectamente problemas de este tipo. Para cuando pasen los calores.