InbestMe ha dado un estratégico paso adelante al asociarse con El Proyecto K, liderado por Pablo González Vidal y Joan Tubau, para incluir las innovadoras Carteras K en su portafolio de carteras gestionadas. Este movimiento apunta a renovar el enfoque de inversión indexada al dejar de intentar predecir futuros ganadores y, en cambio, concentrarse en áreas fundamentales que se espera mantengan su relevancia en las próximas décadas, como la salud, la energía y la innovación.
Las Carteras K se presentan con una metodología que fusiona la inversión indexada con diversificación robusta y un control exhaustivo de costes. La estrategia también se centra en la gestión de sesgos conductuales, utilizando el «número K» como elemento clave para identificar el perfil de riesgo de los inversores. Como resultado de esta significativa colaboración, González Vidal y Tubau han sido registrados como agentes exclusivos de inbestMe.
Una de las características distintivas de las Carteras K es su enfoque sectorial dentro de la renta variable, dividiendo la oferta en tres categorías de activos: renta fija, renta variable sectorial centrada en sectores estructurales, y un componente de oro que puede representar hasta un 20%. Este último busca añadir una capa adicional de diversificación al modelo de inversión tradicional.
Con un umbral de entrada a partir de 5.000 euros, las Carteras K permiten a los inversores beneficiarse de aportaciones periódicas automatizadas. InbestMe se encarga de gestionar automáticamente la alineación de la cartera con un rebalanceo anual, optimizando así la eficiencia fiscal. Además, se disponen de diez perfiles de riesgo, desde muy conservador hasta máximo riesgo, adaptados digitalmente a las metas y situación financiera de cada cliente.
Cumpliendo con los principios de inversión indexada, las Carteras K mantienen costes transparentes y competitivos, con comisiones de gestión entre el 0,13 % y el 0,41 %, además de tarifas de trading y custodia. El TER promedio de los ETFs utilizados es de aproximadamente 0,18 %. Este modelo promueve la disciplina inversora y reduce el impacto de decisiones impulsivas.
Aunque es fundamental reconocer que los rendimientos pasados no aseguran resultados futuros, datos preliminares de enero de 2024 a enero de 2026 muestran un rendimiento positivo en todos los perfiles de riesgo. Por ejemplo, el perfil 7 acumuló una rentabilidad de +41,9 % y una TAE del 17,6 %, subrayando la efectiva sinergia entre rentabilidad y riesgo.
Con miras a inversores de largo plazo, las Carteras K buscan establecer estrategias claras y sostenibles. «No están diseñadas para quienes buscan el próximo gran golpe de suerte, sino para quienes entienden que el éxito en la inversión se encuentra en evitar errores, mantenerse constante y basar las decisiones en lo que perdura», explican desde El Proyecto K.
Finalmente, inbestMe se consolida como una agencia de valores regulada por la CNMV que ofrece carteras de inversión personalizadas usando fondos indexados, ETFs y planes de pensiones. Su principal objetivo es facilitar a los inversores la consecución de resultados óptimos a largo plazo mediante una gestión sistemática y la diversificación global, complementado con herramientas avanzadas de planificación financiera.









