harcarduniversity.jpgAndaba hace tiempo detrás de una clasificación de este tipo que me permitiera reflexionar sobre uno de los déficit del panorama economicolaboral español y por fin tengo una pequeña base para confirmar, con datos, lo que cualquiera puede intuir y que no es otra cosa que el bajo nivel de la preparación universitaria en España. Relativizando lo expuesto hay que decir que estas clasificaciones dependen en gran medida de las variables sobre las que se asienta pero en todo caso sí que nos sirve como indicador de una realidad palpable.

El ránking está dominado por las instituciones americanas con las excepciones de las británicas Cambridge y Oxford lo que indica el claro predominio anglosajón en este terreno. De ello podemos sacar una doble conclusión, la primera de las cuales podría ser equivocada ya que es fácil deducir que el modelo predominante en Estados Unidos es el ideal al tener no sólo excelente prestigio sino también demostrado engranaje con el mundo “real”, en el que se circunscribe el económico como es obvio.

La otra deducción consiste en observar que casi todos los países disponen de al menos una universidad bien colocada en la lista, es decir, hay que reflexionar sobre la existencia de un centro de referencia que funcione como faro para irradiar la estrategia de generación y transmisión del conocimiento. Fácil de decir, difícil de hacer.

En cuanto al modelo educativo superior debemos observar dos aspectos que no son otros que la opción público/privada y el objetivo que finalmente se persigue. Una y otra corriente están unidas y son indisociables. Si queremos que la Universidad sea un lugar “puro” en el que preocupe sobre todo la investigación por encima de su aplicación práctica, dicho esto a grandes rasgos claro, entonces sólo puede decantarse por la financiación pública. Sin embargo, cuando lo que se pretende es que las facultades sean “criaderos” de cientificos o empresarios, por ejemplo, que tengan un acceso casi directo al mundo laboral en sus diferentes facetas, entonces es cuando hay más posibilidades de que se integre el capital privado. Preocupante dicotomía.

El mundo universitario español ha sufrido la parálisis de su indefinición de modelo durante mucho tiempo, cosa que continúa, al tiempo que se producía la apertura masiva de sus puertas sin una pauta final a seguir. Se han convertido en meros repositorios de capital humano posible, que no probable, tanto de alumnos como de profesores, con los problemas de masificación y endogamia que todos conocemos.

Principalmente es un problema de dinero pero también de dispersión de ese esfuerzo financiero. No sé si hay solución a los problemas pero sí considero que es necesario solucionarlos. Por el momento no es que estemos mal, es que vivimos en el anonimato académico e investigador y desconozco qué es peor.

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