Últimamente no se habla de otra cosa salvo de la pandemia mundial del COVID-19 y de las medidas que ha adoptado el Gobierno para impedir la propagación de virus. Estas medidas, sin duda alguna, impactarán drásticamente en la economía, aunque, a día de hoy, es difícil predecir en que grado, ya que el escenario va cambiando día tras día. Para ello se pueden analizar otros sectores, como el de la electricidad. Y es que hemos podido conocer un informe que refleja la demanda eléctrica de tres países europeos muy afectados por la pandemia: Italia, España y Francia.

Demanda eléctrica de Italia

Italia es el país de Europa donde se inició antes la propagación de la epidemia del coronavirus. Desde el 8 de marzo hay varias provincias en aislamiento y, dos días después, las restricciones se ampliaron a todo el país. Este efecto se ha visto reflejado en la demanda eléctrica de la primera quincena de marzo que, una vez corregido el efecto de la laboralidad, fue un 1,8% más baja que la de la primera quincena de marzo de 2019, aún cuando las temperaturas medias este año han sido 0,5 °C más frías.

Comparando la demanda eléctrica de la semana pasada, cuando empezaron a aplicarse las restricciones, con las semanas anteriores, se observa claramente el efecto de las medidas para frenar al coronavirus. Por otra parte, a partir del viernes 13 el perfil horario de la demanda ha cambiado y ahora entre las 9 y las 18 es más baja que en los días homogéneos de semanas anteriores y en la hora 20, que es la hora de demanda máxima del día, ha sido más alta.

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Demanda eléctrica de España

En España se decretó el estado de alerta por el coronavirus el día 14 de marzo, por lo que su efecto en la demanda eléctrica será más apreciable a partir de la segunda quincena de este mes. En algunas comunidades autónomas, como Madrid, se comenzaron a tomar medidas para frenar el contagio desde la semana del 9 de marzo pero, aunque según REE en la demanda de esas regiones sí se notó el efecto, no es apreciable en el volumen de la demanda quincenal de la península. Sin embargo, a partir del sábado 14 de marzo se observa un descenso de la demanda horaria si se compara con los días homogéneos de semanas anteriores que en algunos casos tenían temperaturas incluso más frías. Por otra parte, el domingo 15 se observó una menor diferencia entre la altura de los picos del mediodía y de la noche debido al aumento del consumo doméstico durante la hora de la comida.

Demanda eléctrica de Francia

En el caso de Francia, desde el lunes 9 de marzo se comenzaron a tomar medidas como el cierre de colegios en las zonas más afectadas, pero no se aprecia el efecto de estas medidas en la demanda eléctrica nacional. De hecho la demanda eléctrica de Francia de la primera quincena de marzo fue un 4,1% más alta que la de la primera quincena de marzo del año pasado una vez corregido el efecto de la laboralidad debido a que las temperaturas medias de la primera parte de este mes fueron casi 1 °C menores que las del mismo período del año pasado. Si se compara la demanda de la semana del 9 de marzo con las tres semanas anteriores, se aprecia un notable descenso. No obstante, aunque las medidas tomadas para frenar al coronavirus pudieran haber tenido algún efecto en la demanda, la causa fundamental de esta disminución es el aumento de las temperaturas pues la demanda eléctrica de Francia es muy sensible a las variaciones de la temperatura.

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Este lunes 16 de marzo el presidente francés anunció medidas más restrictivas para frenar la pandemia entre las que se incluyen limitaciones a la movilidad, cierre de bares, restaurantes, escuelas, etc. por lo que se espera que en la segunda quincena de marzo sea más notable el efecto en la demanda eléctrica.