Al piramidal Madoff le han robado una estatua por unas horas y luego la han devuelto con una notita: devuelve la propiedad robada a sus dueños legítimos, le han dejado escrito como lección. Entrañable. Los medios se han documentado y resulta que los autores del suceso han calcado lo relatado en la película “The Edukators”, alemana por más señas y por tanto con un título impronunciable, en la que unos jóvenes entran en casas de ricos, mueven los muebles y dejan notas contra el capitalismo. No la he visto pero no deja de ser curioso que la realidad copie a la ficción y no al revés.

No es la única curiosidad. La inocencia de los perpetradores del robo a tiempo parcial también es digna de mención. No sólo hay que pedir que devuelva algo a Madoff que paga el pato por sí mismo, con razón, sino también por todos aquellos que se han enriquecido sin medida y mirando hacia otro lado porque, es posible, que sus fortunas tuvieran una procedencia algo dudosa. En todo o en parte, poco importa.

Pero aún hay más. Si los dirigentes mundiales no se espabilan les van a acabar moviendo la silla. Que miren a lo sucedido en Grecia o este mismo incidente, los ciudadanos no estamos sólo dispuestos a insultar a través de internet, también pueden pasar a la acción y quizá sea difícil pararles.

En todo caso, es cierto que los días de abundancia han pasado para algunos mientras a otros no les acaba de llegar. Que alguien tome nota.

Trailer de “The Edukators”: