Eurovegas es un proyecto que desde el primer momento ha sido uno de los objetivos de diferentes gobiernos autonómicos. La promesa de invertir en España en estos momentos, crear numerosos puestos de trabajo y atraer a 10 millones de turistas en 15 años buscando juego y diversión eran los reclamos que esgrimían los defensores de este proyecto.

Independientemente de que mi posición a favor o en contra de este macro complejo hotelero y de ocio me lo reservo (porque no es el momento ni el lugar para hablar de estos) me parece, por lo menos, curioso  la forma que tienen ciertos políticos de intentar ganarse los favores del señor Adelson (dueño de todo este complejo).

Una de las maneras que hacerse con este proyecto ha sido la de mostrarse completamente favorables al cambio de la legislación  para que Eurovegas entre y se instale en España sin ningún tipo de dificultad.

Así, hace un par de días se podía escuchar a Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y lugar elegido finalmente par albergar este complejo, que cambiará las leyes “que haga falta con transparencia y publicidad” y que  “si hay que cambiar el impuesto del juego, se cambiará”.

Pero estos no son los únicos cambios legales que podrán verse en los próximos meses, gracias a la irrupción en nuestro tejido empresarial de Eurovegas. Así las otras leyes que se presumen tocarán será la ley antitabaco (ya que el magnate americano exige qu een sus locales sus clientes puedan disfrutar de un cigarro…o dos), la ley del menor (porque el dueño de Las Vegas Sands quiere que puedan entrar menores sen sus casinos) y la legislación laboral (si me lo permitís, prefiero no saber cuales son las exigencias del empresario ya citado en esta materia).

Eso si, la presidenta ha confirmado que los cambios se harán con transparencia y acordes a la legalidad.

Como seguramente os podéis imaginar, las reacciones a este punto no se han hecho esperar…y las tenemos de todos los colores.

Fuente: Europa Press