Era el año 1995 cuando nació Openbank, el primer banco online de España. Desde entonces, el mundo financiero ha sufrido una importante revolución debido a los grandes avances tecnológicos que se han llevado a cabo. Todos estos progresos han causado un impacto dentro de la sociedad, y también en la banca. Tanto ha cambiado el modelo, que los servicios bancarios en Internet, especialmente desde el móvil, no se parecen en nada a los que dieron los primeros pasos. Según el Barómetro de Pagos Digitales de Mastercard, un estudio realizado por Inmark Europa, más del 31% de los españoles realiza pagos con su teléfono móvil de forma habitual, un 20% más que hace dos años. Además, Mastercard calcula que en 2020 el 38% será digitales, tal y como hemos podido leer en Revista Cloud.

Normativa PSD2

Ante el crecimiento del comercio electrónico y la entrada en el sector de nuevos actores como las fintech, se ha hecho evidente la necesidad de implementar una nueva normativa, la PSD2 (Payment Services Directive), aprobada por la Unión Europea en 2015 y que ha entrado en vigor en España y el resto de países europeos hace algunas semanas.

Se trata de una nueva ley de pagos digitales que actualiza la primera PSD (2007) y que cambiará las relaciones de los consumidores con los bancos a través de Internet. Las principales medidas que trae consigo esta actualización son profundizar en la regulación de las compras y la gestión del dinero en el mundo digital. Además, tiene el objetivo de aumentar la seguridad de los pagos digitales.

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Eduardo Esparza, VP General Manager de cxLoyalty, señala que “esta actualización de la primera PSD busca proteger, aún más, al consumidor. Por ejemplo, a partir de ahora se prohíben los recargos sobre pagos realizados con tarjetas de crédito, tanto en tiendas físicas como online, y también se reduce la responsabilidad del consumidor en situaciones de uso fraudulento, siendo la cantidad máxima que tendrán que asumir 50€, frente a los 150€ actuales”.

Esta normativa también cambiará la forma de acceder al banco, pues se deberá implementar el doble sistema de verificación SCA (Strong Customer Authentication). Es decir, si antes solo era necesario contar con el documento de identidad y la clave de acceso, con la nueva normativa será obligatorio introducir un código de confirmación que se recibirá vía SMS para acceder al banco.

A partir de ahora se deberá analizar la puesta en marcha y el funcionamiento de esta nueva normativa en los diferentes países europeos, que podría sufrir algunos ajustes de aquí a finales de 2020 debido a los planes de migración acordados entre las autoridades bancarias y principales actores involucrados en cada país europeo, y la Autoridad Bancaria Europea (ABE).