Dejar empresa

Puede que ni tú mismo te hayas dado cuenta. Un día estás en la oficina, haciendo el trabajo de todos los días, y llega tu jefe y te pregunta cuáles son los motivos por los que te quieres marchar de la empresa. Lo que sucede es que, muchas veces, dejamos notar en algunas actitudes que no estamos cómodos, y el objetivo de este artículo es analizar esas acciones que pueden darle a entender a tu superior que no quieres seguir en la firma.

Primero que nada tienes que tener en cuenta el caso más lógico que suele producirse en estas ocasiones. Cuando queremos conseguir un nuevo empleo, y como es evidente que no podemos estar un par de meses sin cobrar, comenzamos a buscarlo estando todavía en el que pronto se convertirá en nuestro anterior empleo.

Particularmente, para evitarte inconvenientes, nosotros recomendamos intentar irse sin estridencias y mantener la profesionalidad, ya que eso te ayudará tanto para con las recomendaciones de cara al nuevo empleo, como pensando en que el nuevo trabajo no salga y debas volver. Aunque numerosos estudios confirman que un alto porcentaje de la plantilla busca otro trabajo mejor todo el tiempo, la idea es disimularlo lo mejor posible.

Por ejemplo, una de las razones que pueden llevar a tu jefe a pensar que quieres dejar el empleo tiene que ver con el no querer tomar trabajos a largo plazo, sino encargarte sólo de los de cortos períodos. El no tener seguridad cuando tenemos que tomar decisiones, sobre si tenemos gente a cargo, resulta igual de preocupante para ellos.

Cómo pasar desapercibidos

Si quieres saber cómo hacer para que tu jefe no se de cuenta de que quieres marcharte, lo primero que debes procurar es seguir mostrándote interesado en tu desarrollo profesional dentro de la firma. Además, conviene ser inconformista con lo que se hace, y siempre pide opiniones acerca de tu trabajo. En síntesis, intenta parecerte a ese joven que tomó el trabajo, y no al que quiere irse.