tijeras.jpgAl igual que le ocurrió a la España sumida en el retraso de la dictadura, las remesas que los inmigrantes envían a sus países suponen un enorme caudal de fondos de indudable importancia y que excede la ayuda exterior que se les suele prestar y además a tipo cero. Son los ciudadanos los que hacen los milagros, está claro.

Se configura este recurso como imprescindible para el crecimiento de esas economías por lo que me llama muchísimo la atención que el coste que los bancos repercuten a las remesas alcanza el 20% en gastos de envío. ¡Ni que usaran el pony express o lo llevaran personalmente!. Teniendo en cuenta que las remesas de los inmigrantes residentes en la UE alcanzaron los 19.200 millones de euros, no me extraña que todas las entidades se hayan lanzado a sacar tajada de este potencial negocio cercano a los 4.000 millones de euros, casi nada.

Dicen que la Comisión Europea ha alertado sobre ello, como si los “paganos” de tamaño abuso no se dieran cuenta, por lo que es de esperar que las autoridades se pongan manos a la obra.

Claro que siempre puede explicarnos alguien por qué una simple transferencia cuesta tanto. Estamos abiertos al conocimiento e incluso a convencernos.

Vía: El País.

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