Según los últimos anuncios de la prensa británica, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, que generara un gran revuelto en su momento por haber destapado información que distintos gobiernos del mundo consideran secretas, tendrá posibilidad en las próximas horas de saber cuál es el desenlace de la batalla legal que mantiene con el Reino Unido en particular, a fin de evitar ser extraditado a Suecia.

Assange, que igualmente si considerara afectados sus privilegios podría apelar la resolución frente a la Corte Europea de Derechos Humanos, fue detenido en diciembre del 2010 en Londres, por una demanda acerca de un supuesto delito de agresión sexual, incluida una violación, que fueran denunciadas por dos mujeres suecas.

Sin embargo, y más allá de que este australiano de 40 años aseguró haber mantenido relaciones carnales con ambas mujeres, aunque de forma consentida, tampoco perdió el tiempo en afirmar que la persecución sobre su persona se debe a la divulgación de la web WikiLeaks, en la que se filtraron miles de cables diplomáticos estadounidenses confidenciales y documentos secretos de las guerras de Irak y de Afganistán, entre otros.

Assange, quien además manifestó su profundo temor de ser extraditado posteriormente a los Estados Unidos, donde podría ser condenado con crudeza, tiene grandes chances de ser enviado a Suecia para presentarse ante la Justicia local, como confirmaran en las últimas horas los dos jueces del Tribunal Superior que se encargó de dictaminar su sentencia.

De conocerse finalmente la decisión de los magistrados, la misma estaría llegando casi 100 días después del último examen del recurso final de entre todos los que disponía Assange para evitar ser enviado a Suecia. Básicamente, el centro de todas las polémicas estaba basado en el hecho de saber si un fiscal contaba con las mismas potestades que un juez a la hora de solicitar una extradición, como ha sucedido efectivamente en este caso.