Uno de los problemas de la economía española es la baja productividad de sus trabajadores, cosa fácilmente demostrable y que nos sitúa a la cola de Europa. Otra cosa son las causas de ese escaso rendimiento a tantas horas (teóricas) de labor en nuestros puestos de trabajo. Lo que resulta curioso, dato que debiera tener muy en cuenta los jefes al estilo tradicional, es la ruptura del binomio horas/productividad.

Estamos hablando, no obstante, de medias e índices cuya discriminación puede hacer girar los resultados. Me explico, en España hay un peso excesivo de actividades poco productivas mientras aquellas que ofrecen mejores rendimientos seguramente estén al nivel de nuestros colegas de Unión.

Sin embargo, son datos a tener muy en cuenta con vistas a poner medios y medidas que corrijan estas tendencias. Apostar por las nuevas tecnologías, el trabajo a distancia, los incentivos laborales y una adecuada formación profesional son algunas que se me ocurren aunque seguramente hay más.

Por cierto, una buena forma de empezar ganando viene de la mano de un portal de empleo y el regalo de una paga extra.

Vía: negóciame.