Wall Street concluye febrero con números rojos: La IA y los aranceles remecen los mercados

Febrero ha resultado ser un mes desafiante para los inversores en la bolsa americana, con un cierre en números rojos en sus principales índices. El S&P 500 ha experimentado una caída del 0,43%, mientras que el Dow Jones y el Nasdaq se han desplomado un 1,05% y 0,92% respectivamente en la última jornada del mes. Este declive responde a una serie de factores que han inquietado a los mercados, entre ellos, cifras de inflación en los Estados Unidos superiores a las anticipadas, crecientes tensiones geopolíticas con Irán, la persistente guerra comercial instigada por la administración de Trump y, de manera destacada, crecientes preocupaciones acerca de una posible sobrevaloración de la inteligencia artificial.

A inicio del mes, el Dow Jones logró superar los 50.000 puntos por primera vez, marcando un momento de gran euforia entre los inversores. Sin embargo, la alegría fue efímera, ya que la recogida de beneficios y la búsqueda de refugio en activos considerados más seguros, como la deuda pública y el oro, se hicieron patentes. Complicando aún más el panorama, un informe reveló que el índice de precios al productor registró un incremento mensual del 0,8% y un ascenso interanual del 3,6%, evidenciando una presión inflacionaria que aleja la perspectiva de una reducción de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en el corto plazo, lo que generalmente repercute negativamente en el mercado de valores.

Un aspecto notablemente impactante para los mercados ha sido el desplome casi del 20% en el sector del software en lo que va del 2026, con gigantes tecnológicos como Microsoft, Oracle, y Salesforce viendo reducciones significativas en sus valores desde sus picos más altos. La inquietud radica en las innovaciones de la inteligencia artificial, particularmente en el fenómeno del «vibe coding», que promete revolucionar la creación de software al simplificarlo enormemente, generando dudas sobre el valor futuro de las licencias de software de alto costo.

Ante este escenario tan volátil, se aconseja a los inversores de largo plazo mantener la calma y seguir con sus estrategias de inversión preestablecidas, sin dejarse llevar por el pánico ni intentar predecir momentos exactos de cambio de tendencia. Para aquellos cuyas inversiones se concentran en el sector tecnológico, se sugiere considerar la diversificación como una medida prudente frente a la incertidumbre del mercado.

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