Según los cálculos sostenidos por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad, “IDIS”, se estima que si los seguros de sanidad privados estuvieran sujetos a desgravación fiscal, el número de contrataciones crecería en un orden de cerca del 15%, lo que motivaría que toda esa cantidad de personas salieran del espectro público, ya sea de forma parcial o final, aliviando su situación.

La noticia, que fue extendida por el propio secretario general de esta entidad, que agrupa a las principales aseguradoras médicas que operan en España, durante la Jornada Práctica de Formación Tributaria y Económico-Financiera para Médicos que la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario, tiene que ver con los recientes debates desarrollados en torno a este tema, en el que se juega un incentivo fiscal del 15% para las rentas inferiores a 30.000 euros en la contratación privada de seguros sanitarios.

Luego, este movimiento generaría un importante ahorro para el sistema de sanidad público, de alrededor de 1.500 millones de euros, que se hace trascendente considerando su actual momento de desborde, “con problemas de solvencia y sostenibilidad y necesitado de generar ahorros a través de una gestión eficiente”, que sólo puede lograrse de esta manera, al menos en un corto plazo.

La cuestión no es menor, y una de las voces más fuertes que se escuchan en defensa de esta posibilidad, es el hecho de que muchos otros países europeos han apostado por el mismo sistema. Entre ellos, podemos mencionar a Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Rumania, que lo hacen sobre las familias; o Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Letonia, y Suecia, que benefician directamente a las empresas; en general, con buenos resultados.

Finalmente, de producirse esta migración del 15% de las personas abonadas al sistema público hacia el privado, el otro 85% se vería beneficiado con una mejoría en su accesibilidad a los tratamientos y demás.