1. No declarar correspondientemente todos los problemas de salud. Recuerda siempre en estos casos que es muy importante detallar todas las enfermedades, dolencias, y demás que pueden llegar a afectarte en el viaje.

2. El contratar un seguro que cubre muchas menos cosas de lo que creías. Es algo que suele suceder cuando contratamos la póliza mediante alguno de los tantos buscadores que comparan precios en el mercado. Uno se guía por el costo y no por la cobertura que ofrece el servicio.

3. Si se produce un robo en el viaje, y queremos que el seguro nos cubra lo que hemos perdido, es indispensable que presentemos una denuncia del hecho en alguna comisaría o semejante del destino que hayamos elegido.

4. También el hecho, en este último caso, de no tener algún comprobante que demuestre que uno es el verdadero dueño, o al menos que ha adquirido estos productos, puede significar que el prestador de la póliza tampoco se haga cargo del asunto.

5. Hay ciertas actividades, que siendo aún totalmente legales, los seguros no tienden a cubrir, como por ejemplo esquí acuático, tirarse en paracaídas, montar en ciclomotor o incluso saltar de un balcón de forma “deportiva”. Igualmente, siempre puedes contratar pólizas especiales en estos casos.

6. Desde ya, el consumo de drogas y alcohol: no forma parte de los causantes de accidentes que las compañías cubren, así que ten cuidado con tu comportamiento si piensas incurrir en algunas de esas prácticas.

7. También puedes quedarte sin seguro cuando se producen los denominados daños emergentes. Es decir, por ejemplo, el seguro puede cubrir la pérdida de llaves pero no el cambio de cerrojo. Se trata, básicamente, de consecuencias de accidentes que sí se cubren, pero no ellas en sí mismas.

8. El hecho de que te aburras en tu viaje, por estar enfermo, o en condiciones semejantes que no te permitan disfrutar del mismo, tampoco es probable que vaya a ser reconocido por parte de la póliza, así que ruega por tener buena salud.

9. El tener peleas, que muchas veces es producto del ítem 6, tampoco estará contemplado en las pólizas, aunque si actuaste en defensa propia, y puedes probarlo, tal vez tengas suerte y logres alguna compensación.

10. Si se produce algún caso de terrorismo: si este hecho te genera algún inconveniente en tu viaje, a menos que se trate del tratamiento médico a causa de una emergencia o el viaje de vuelta a casa, el seguro no te cubrirá.