Wall Street vive su peor semana desde 2020 tras el estallido de la nueva guerra comercial entre EE.UU. y China

El desplome de los índices, el repunte de la volatilidad y las amenazas arancelarias desatan el pánico en los mercados globales

Wall Street ha cerrado su semana más negra desde la pandemia, arrastrado por la incertidumbre desatada por la nueva ofensiva arancelaria impulsada por Donald Trump. Los tres grandes índices estadounidenses han registrado desplomes históricos: el Dow Jones cayó un 5,50 %, el S&P 500 un 5,97 % y el Nasdaq un 5,82 % solo este viernes. En el acumulado semanal, el Nasdaq ha perdido un 10,02 %, el S&P 500 un 9,08 % y el Dow Jones un 7,86 %.

El detonante ha sido el anuncio de nuevos aranceles por parte de Trump, que han encendido la chispa de una guerra comercial abierta. China ha respondido con un arancel del 34 % a todos los bienes estadounidenses, a partir del próximo 10 de abril. El Ministerio de Finanzas chino ha exigido a EE.UU. la retirada inmediata de sus medidas “unilaterales” y ha pedido resolver las diferencias “de forma igualitaria y mutuamente beneficiosa”.

“La economía global ha entrado en un túnel oscuro”

La reacción de los mercados no se ha hecho esperar. Según Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, “la economía global ha entrado en un túnel oscuro. Nadie sabe qué sigue”. El índice de volatilidad VIX se ha disparado hasta los 45,56 puntos, su nivel más alto desde agosto, reflejo del miedo creciente entre los inversores.

Los expertos de Link Securities apuntan a la forma “chapucera” en la que se han calculado los aranceles por parte de la administración estadounidense como un factor adicional de incertidumbre. “El mercado esperaba un análisis técnico más detallado, pero ha recibido mensajes contradictorios que han hecho saltar todas las alarmas”, señalan.

Trump, por su parte, ha afirmado desde el Air Force One que está abierto a negociar si sus socios comerciales le ofrecen algo “fenomenal”. “Los aranceles nos dan un gran poder para negociar. Todos los países nos han llamado”, ha declarado.

Powell alerta del impacto inflacionario

El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, ha intervenido este viernes desde Virginia para lanzar un mensaje de cautela: “Los aranceles tendrán un impacto mayor del esperado. Provocarán más inflación y menos crecimiento”. Estas declaraciones alimentan la posibilidad de que la Fed recorte los tipos de interés para amortiguar el golpe económico.

La probabilidad de una rebaja en junio ha subido hasta el 95 %, según los futuros de los fondos federales. Sin embargo, la propia Fed podría mostrarse más prudente que en crisis anteriores, debido al aumento de las expectativas inflacionistas.

El empleo no basta para calmar a los mercados

En medio de este caos, el informe oficial de empleo de marzo ha quedado en segundo plano, pese a que mostró una creación de 228.000 nuevos puestos de trabajo, frente a los 135.000 esperados. Aun así, Ozkardeskaya subraya que “los efectos de los aranceles se notarán pronto. Los empleos manufactureros no llegarán de la noche a la mañana”.

Desplome técnico en el Nasdaq 100

Desde el punto de vista técnico, el Nasdaq 100 ha confirmado “los peores presagios”, según el analista César Nuez. El índice ha perforado sus mínimos anuales en los 18.799 puntos y se aleja de la media de 200 sesiones, cuya resistencia clave se sitúa en los 20.292 puntos. “No veremos una señal de fortaleza mientras cotice por debajo de ese nivel”, advierte.

Otros activos también se tambalean

La tensión comercial también ha sacudido a otros mercados. El petróleo Brent ha caído un 5,49 % hasta los 66,34 dólares y el West Texas un 6,33 % hasta los 62,78 dólares. El euro se ha depreciado un 0,81 % frente al dólar, mientras que la onza de oro ha retrocedido un 2,34 %. En contraste, el bitcoin ha subido un 2,40 %, alcanzando los 84.092 dólares, en lo que algunos analistas interpretan como un refugio temporal frente a la tormenta bursátil.

¿Rebote a la vista?

Pese a la fuerte sacudida, algunos expertos recuerdan que los mercados suelen exagerar en situaciones de incertidumbre y que una corrección técnica no descarta un eventual rebote. “No hay que entrar en pánico, pero sí estar preparados”, concluyen desde Link Securities.

Por ahora, el mensaje es claro: la guerra comercial ya no es una amenaza lejana, sino una realidad que está pasando factura a la economía global. Y mientras los inversores contienen la respiración, el reloj sigue corriendo hacia el 10 de abril, fecha en la que entrarán en vigor los aranceles de China.

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