En la cadena global de los semiconductores hay dos tipos de protagonistas: quienes fabrican los chips y quienes fabrican las máquinas con las que se fabrican esos chips. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC, TSM) encarna al primer grupo: es el mayor fabricante por contrato del mundo y un pilar para el auge de la computación de alto rendimiento y la Inteligencia Artificial. Lam Research (LRCX) representa al segundo: no produce obleas, pero diseña equipos clave de fabricación —especialmente en procesos de grabado (etch) y deposición— sin los cuales los nodos avanzados, la memoria de alto ancho de banda (HBM) o el empaquetado avanzado serían, sencillamente, inviables a escala.
Un análisis publicado el 8 de enero de 2026 en Nasdaq (Zacks) plantea la comparación como una pregunta directa para el inversor: ¿qué gigante es “mejor compra” ahora mismo?. La respuesta, según ese enfoque, no se decide solo por quién domina el mercado, sino por una mezcla de crecimiento de beneficios, exposición al ciclo de inversión, valoración y riesgos geopolíticos.
Lam Research: el negocio de vender “picos y palas” para la fiebre del chip
Lam Research se está beneficiando de una tendencia clara: la carrera por fabricar chips cada vez más complejos para centros de datos y cargas de trabajo de Inteligencia Artificial. Zacks destaca que la compañía suministra herramientas necesarias para tecnologías como HBM y advanced packaging, dos áreas especialmente ligadas a aceleradores de IA y hardware de nube.
El texto también subraya la innovación de algunos productos de Lam —como herramientas asociadas a ALD y plataformas destinadas a mejorar densidad y rendimiento— y pone cifras encima de la mesa para explicar por qué el mercado mira con atención: en 2024, los envíos vinculados a nodos gate-all-around y empaquetado avanzado superaron los 1.000 millones de dólares, y la dirección esperaba que esa cifra se multiplicara hasta superar los 3.000 millones en 2025.
En el plano financiero, Lam viene mostrando una ejecución consistente. En su primer trimestre fiscal de 2026 (trimestre finalizado el 28 de septiembre de 2025), la empresa reportó 5.320 millones de dólares de ingresos (un 28% más interanual) y un beneficio por acción (no GAAP) de 1,26 dólares, con un crecimiento del 46,5%. En un sector donde el ciclo puede girar rápido, mantener tracción en ingresos y márgenes se convierte en un argumento potente para los alcistas.
TSMC: el corazón industrial del boom de la IA… con un mapa de riesgos encima
Si Lam vende las herramientas, TSMC fabrica el producto final que mueve el mercado: los chips avanzados que demandan diseñadores como NVIDIA, Broadcom o Marvell. Su condición de “primera opción” para procesos punteros se refleja en resultados recientes. En su tercer trimestre de 2025, la compañía anunció ingresos de 33.100 millones de dólares (un 40,8% más interanual) y un BPA diluido de 2,92 dólares, con un aumento cercano al 39%.
Pero el mismo músculo que hace dominante a TSMC trae consigo tensiones. La compañía está en plena fase de inversión agresiva para sostener la demanda: en su comunicación pública, TSMC acotó su capex de 2025 a un rango de 40.000 a 42.000 millones de dólares, y detalló que alrededor del 70% de ese presupuesto se destina a tecnologías de proceso avanzadas. Es una apuesta lógica para conservar liderazgo… y, a la vez, una decisión que pesa en caja y obliga a mirar con lupa el retorno.
A ese esfuerzo se suma el factor geopolítico. Zacks remarca el riesgo de la relación EE. UU.–China y la exposición de ingresos vinculada a China como un punto a vigilar, por potenciales restricciones de exportación o disrupciones en la cadena de suministro. Y hay otro elemento estructural: la expansión global con nuevas fábricas fuera de Taiwán —como proyectos en EE. UU. (Arizona), Japón y Alemania— que persigue diversificar riesgo, pero puede introducir costes más elevados. En el artículo se menciona el posible impacto en márgenes por costes laborales y energéticos y por una utilización inicial más baja, con una presión estimada de 2-3 puntos porcentuales durante varios años.
Crecimiento, revisiones y valoración: cuando el mercado paga por “certeza”
La comparación entre ambas acciones se vuelve especialmente interesante cuando se miran las expectativas de beneficios y la valoración. Zacks señala que Lam presenta un perfil más “estable” en crecimiento esperado, mientras que en TSMC se anticipa cierta moderación tras un tramo de expansión fuerte.
En valoración, el análisis aporta una fotografía clara a la fecha de publicación: Lam cotizaba a 39,19 veces beneficios futuros, frente a 26,02 veces en TSMC. La lectura de Zacks es que Lam parece más cara, pero estaría justificando parte de esa prima por el impulso de beneficios y por una percepción de riesgo menor frente a tensiones geopolíticas y el tamaño del esfuerzo inversor que exige una fundición líder.
El artículo concluye, en consecuencia, que LRCX parecía la opción más favorable “ahora mismo”, y añade un matiz para seguidores de Zacks: en esa fecha, Lam tenía Rank #2 (Buy) frente a Rank #3 (Hold) para TSMC.
Una decisión que no es solo “quién gana”, sino “qué riesgo se compra”
La comparación deja una idea de fondo: TSMC es el núcleo industrial del boom de la Inteligencia Artificial, pero carga con capex masivo y un tablero geopolítico complejo. Lam Research opera como un “proveedor imprescindible” de la fábrica global, con exposición a las mismas tendencias, pero con una narrativa que algunos inversores perciben como más defensiva: vender tecnología crítica a los grandes fabricantes, sin ser el actor sobre el que recaen todos los focos políticos.
Aun así, ninguno de los dos nombres escapa al ciclo de semiconductores. Si la inversión en fabricación se enfría, Lam lo nota; si la demanda de chips avanzados se recalibra, TSMC también. El debate real, por tanto, no es si ambos son relevantes —lo son—, sino qué combinación de precio, crecimiento y tolerancia al riesgo encaja mejor en cada cartera.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué acción puede beneficiarse más del crecimiento de la Inteligencia Artificial: Lam Research o TSMC?
TSMC captura el boom desde la fabricación de chips avanzados; Lam lo captura desde el equipamiento necesario para producirlos. La diferencia está en el tipo de exposición: “producto final” frente a “herramientas de fabricación”.
¿Por qué el capex de TSMC es tan importante para valorar la acción?
Porque sostener el liderazgo requiere inversiones muy altas (40.000-42.000 millones de dólares en 2025, según la compañía). Ese esfuerzo puede impulsar crecimiento futuro, pero también presiona márgenes y caja en el corto plazo.
¿Qué riesgos pesan más en TSMC frente a Lam Research?
El análisis compara especialmente el riesgo geopolítico (tensiones EE. UU.–China) y el impacto de la expansión internacional en márgenes. Lam no está exenta de ciclo, pero se percibe con menor exposición directa a esas tensiones.
¿Tiene sentido pagar un PER más alto por LRCX que por TSM?
Depende de si el mercado sigue premiando el impulso de beneficios y una narrativa de riesgo más contenida. A 8 de enero de 2026, Zacks justificaba la prima de Lam por su momentum y estabilidad relativa.
vía: zacks









