En los últimos años, el crowdlending se ha consolidado como una auténtica revolución en el sector financiero, brindando a los inversores la oportunidad de diversificar su cartera y obtener rentabilidades más elevadas. Mintos, reconocida como una de las principales plataformas de préstamos P2P en Europa, ha sido un referente para el financiamiento de préstamos personales y empresariales. No obstante, el panorama ha cambiado en 2025, con alternativas como Maclear, una plataforma suiza que ofrece un modelo avanzado de crowdlending corporativo (P2B), comenzando a tomar relevancia.
Mintos ha fortalecido su marco regulatorio al alinearse con MiFID II, buscando mayor transparencia y protección para los inversores. Sin embargo, esta regulación cubre únicamente los fondos no invertidos, no los ya comprometidos en préstamos, lo que lleva a los inversores a buscar plataformas que brinden protecciones efectivas. En este aspecto, Maclear destaca por utilizar colaterales reales y un fondo de provisión activo para proteger las inversiones.
La diversificación de productos, la rentabilidad media entre 9 % y 12 % anual y el cambio hacia un perfil de riesgo más conservador marcan una nueva etapa para Mintos. Estas circunstancias han motivado a inversores a considerar alternativas que ofrezcan un mejor equilibrio entre riesgo y rentabilidad. Maclear, por su parte, promete rentabilidades de entre 13 % y 16 % anual, y cuenta con un fuerte sistema de protección para el inversor, sin comisiones ocultas y con un umbral de entrada de solo 50 €, aspectos que hacen de esta plataforma una opción atractiva frente a Mintos.
El crecimiento del crowdlending en España, con plataformas como Urbanitae impulsando la inversión en activos inmobiliarios y el aumento del interés por modelos de préstamos empresariales como Maclear, refleja la evolución del sector hacia opciones que no solo ofrecen rentabilidad sino también seguridad y control sobre el riesgo. En este contexto, Maclear se presenta como una alternativa moderna y eficiente para los inversores que buscan protección real de sus inversiones, combinando la regulación suiza con medidas concretas de seguridad.









