Opiniones de Crediscore sobre el Futuro de la Evaluación Crediticia con Datos Alternativos

Silvia Pastor

La evaluación crediticia tradicional ha dejado a millones de personas fuera del sistema financiero, al basarse en un conjunto limitado de datos como el historial de préstamos y el uso de tarjetas de crédito. Este método ha resultado insuficiente para valorar la verdadera capacidad de pago de individuos que, por diversas razones, no tienen acceso al crédito convencional, a pesar de demostrar comportamientos financieros responsables en otras áreas de sus vidas. En respuesta a esta problemática, la plataforma CREDISCORE propone una transformación del sector financiero mediante el uso de datos alternativos que permitan construir perfiles crediticios más completos y justos.

En España, muchos consumidores están frustrados con el sistema de scoring crediticio tradicional. Jóvenes que están comenzando su vida laboral, inmigrantes, personas que manejan sus finanzas principalmente en efectivo y quienes se recuperan de problemas económicos ven cómo sus perfiles no reflejan adecuadamente su capacidad de pago. CREDISCORE sugiere que al incluir datos alternativos, como los pagos de alquileres y facturas de servicios, es posible construir un historial que demuestre la solvencia de estos individuos.

Además de buscar una evaluación crediticia más justa, la propuesta de CREDISCORE está teniendo un impacto significativo en la vida de muchas personas. La plataforma ha recibido testimonios de usuarios que, gracias a este sistema, han mejorado su acceso al crédito, transformando sus posibilidades económicas. La inclusión financiera, afirman, es un objetivo de justicia social que puede alcanzarse mediante la utilización de datos que tradicionalmente no se consideran.

El scoring tradicional tiende a crear un círculo vicioso donde la falta de historial crediticio impide el acceso a crédito, agravando la situación de quienes más lo necesitan. CREDISCORE recalca que las personas que este sistema desatiende, como los jóvenes y los recién llegados, suelen ser pagadores excelentes si se les ofrece la oportunidad adecuada. Las entidades que han adoptado datos alternativos han hallado que las tasas de impago en estos segmentos son comparables o incluso inferiores a las de perfiles tradicionales.

La inclusión de datos alternativos es viable gracias a su naturaleza diversa. Desde el pago puntual de servicios básicos hasta el historial de pagos de alquiler, estos datos ofrecen una imagen más completa de la conducta financiera de una persona. Por ejemplo, alguien que paga puntualmente sus facturas de electricidad demuestra responsabilidad financiera, un comportamiento que debería ser considerado en su evaluación crediticia.

CREDISCORE ha desarrollado sistemas para incorporar estas fuentes de datos de manera segura y sencilla, con el consentimiento del usuario. Estos sistemas están diseñados para que el proceso sea ágil y sin complicaciones, facilitando que muchos mejoren su acceso al crédito efectivamente. La tecnología que respalda esta innovación incluye algoritmos avanzados que analizan patrones de comportamiento y predicen la solvencia futura de los usuarios.

El uso de datos alternativos no solo mejora el acceso al crédito, sino que tiene profundas implicaciones sociales. La exclusión financiera afecta no solo la economía de las personas, sino también su bienestar y autoestima. Según cifras de CREDISCORE, quienes consiguen acceso al crédito pueden invertir en educación, iniciar negocios o adquirir vivienda, mejorando así sus perspectivas de vida.

Con el avance de la regulación europea y española, se espera que los datos alternativos se integren aún más en los modelos de scoring, promoviendo una evaluación más holística que reconozca el comportamiento económico real de cada persona. La visión de CREDISCORE es clara: construir un sistema financiero donde la capacidad de acceso al crédito se determine por el comportamiento real, no por categorizaciones antiguas y excluyentes.

En conclusión, los datos alternativos están reformulando la evaluación crediticia, permitiendo que millones de personas anteriormente excluidas accedan a productos financieros. La ayuda y el impacto de la plataforma CREDISCORE demuestran que la inclusión financiera es más que un objetivo: es una realidad en desarrollo para quienes demuestran responsabilidad económica.

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