Ayer se celebró la Asamblea anual de el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) en medio de preocupaciones debido a la desaleración de la economía.

En tal sentido la entidad expresó que el Gobierno no debe socorrer a las constructoras, pero sería saludable la creación de un fondo de garantía que suministre liquidez a las entidades financieras afectadas por los impagos.

Paralelamente s han dadod a concer una serie de medidas a los efectos de colaborar con el bienestar de la sociedad española.

El insituto dirigido por Fernando Casado nuclea a 101 compañías cuya facturación agregada representa el equivalente al 15% del PIB.

Un comunicado lanzado por la entidad expresa que las empresas españolas están “más profesionalizadas e internacionalizadas” que antes, y subraya que los indicadores de paro e inflación son “mucho mejores” que en “otras situaciones complicadas que se han vivido anteriormente”.

La patronal CEOE por su parte también analizó el tema de la economía concluyendo que mientras países como Francia o Alemania muestran signos de recuperación, España atraviesa una “desaceleración importante”.

Sin dudas todos los organismos españoles se encuentran alertas y esperan que el gobierno y la oposición mancomunen esfuerzos para afrontar la crisis.