Acepta el fracaso igual que el éxito
Éxito y fracaso son dos polos opuestos de una misma moneda. Sin embargo, la misma elegancia que se tiene a la hora de ganar es clave, ante la derrota o la pérdida. De hecho, para tener los pies en el suelo en una etapa de gloria profesional, es bueno que la persona sea consciente de que su valor no depende de las circunstancias del entorno.

De lo contrario, se experimenta vergüenza y sufrimiento ante el fracaso. Un fracaso que como tal no existe. Ya que sólo se producen resultados no deseados. Pero en cambio, en vez de oponerte a la realidad con todas tus fuerzas, es mucho mejor, que aceptes las cosas tal y como son. Centres tu mirada en otra perspectiva y te quedes con lo bueno.

Por ejemplo, en caso de estar en desempleo, debes sentir satisfacción de estar aprovechando el tiempo al máximo, haciendo cursos de formación, con una rutina activa de búsqueda de ofertas de empleo

Del mismo modo, ante un despido laboral inesperado, debes sentirte afortunado por otras cosas que tienes en la vida: amigos, familia, formación, salud… Y además, incluso en un despido debes ser agradecido por haber tenido una oportunidad profesional durante un tiempo.

¿Qué consigues cuando te opones a los hechos tal y como son? Sólo sufrimiento, estrés, ansiedad, tristeza y dolor. Por el contrario, cuando aceptas la realidad te evitas un sufrimiento innecesario que te resta energía en tu vida y en tu alma. Los fracasos son etapas que se superan. En cambio, algunas personas quedan estancadas en el pasado para siempre cuando recuerdan una y mil veces una tragedia del ayer.

Imagen: Jennifers Helton