Quien haya renegociado su hipoteca en septiembre del 2008 tendrá bien fresco en la memoria y los bolsillos la marca que el Euribor marcó en ese momento: 5,4%. Ese incremento en el índice a doce meses significó para muchos hogares desembolsar cientos de euros más en conceptos de pago de interés por la hipoteca de su casa, y una nueva marca que también significó para muchos la imposibilidad de seguir pagando las cuotas mensuales por el préstamos sobre sus casas.

No dudamos en decir que buena parte de las 16.400 ejecuciones que se produjeron sólo en el segundo trimestre tuvieron su origen en ese momento.

Para que el mercado hipotecario abandone su dependencia de la situación de los mercados, y para que tenga una relación directa con los tipos interbancarios, el Banco de España estudia abandonar el Euribor en aras de un nuevo índice que refleje de mejor y más justa manera el costo real del dinero.

Este  nuevo índice, aún por definir, sería del tipo de permuta a cinco años. Es decir: permitiría que los bancos fijen por plazos cinco años el monto de los intereses a pagar por una hipoteca.

El Euribor, dependiente de los tipos de interés fijados por el Banco Central Europeo, fija la tasa a 12 meses. Actualmente experimenta un repunte por encima del 2%, y se estima que a principios del 2012 podría llegar a 2,5%.