En vista de los múltiples recortes sanitarios que ha planteado el Gobierno de Mariano Rajoy para hacer frente a la crisis internacional, que ha afectado especialmente a España, muchas de las compañías que forman parte del sector asegurador han presentado en los últimos días un plan para “contribuir a aliviar el gasto público en sanidad”, siempre y cuando, claro, se incentive al mismo tiempo la contratación de seguros privados.

Justamente esto fue lo que explicó a la prensa española en las últimas horas la presidenta de la patronal de las aseguradoras españolas, UNESPA, Pilar González de Frutos, la misma que manifestó que el seguro, en la actualidad, se encarga de la gestión muchas veces de la sanidad pública, alcanzando un total de tres millones de personas afectadas, dos millones de las cuales pertenecen a MUFACE, la mutua que nuclea a los funcionarios civiles del Estado.

En este sentido, según explicó la misma presidenta de UNESPA, el gasto sanitario anual de las firmas aseguradoras estaría siendo de alrededor de 700 euros por asegurado, frente a los 1.200 euros que le cuesta de media por ciudadano al sistema público de salud, motivo por el cual se plantea especialmente hacer hincapié en las compañías privadas del rubro, para así dar un descanso al Estado.

Incluso, De Frutos también se encargó de destacar la necesidad de lograr un mejor tratamiento fiscal para los productos de ahorro a largo plazo, y de esa forma evitar que la gente se decante, como lo hace hoy en día, por los que son pensados a corto plazo. “Si hubiéramos tenido mayor masa de dinero ahorrada en nuestro país tendríamos menos dependencia de la financiación externa”, explicó la funcionaria.

Finalmente, De Frutos no dudó en sostener su confianza en la capacidad de reacción de la economía española, considerando que el país “jamás ha fallado en atender los vencimientos de su deuda”, lo que diferencia la situación nacional con la de países como Alemania por ejemplo.