Continúan las buenas noticias macroeconómicas, para alegría de los economistas y grandes gurús, con el descenso del paro el pasado mes de febrero en 7.232 personas. Las sombras de esta situación se sitúan envarios aspectos:

Aumenta el desempleo entre las mujeres y para aquellos sin empleo anterior, generalmente jóvenes;

La construcción sigue siendo la locomotora del empleo, vista la ralentización que se apunta en este sector es posible que si no cambiamos nuestro modelo productivo acabemos pagando las consecuencias;

– Siguen existiendo demasiados comportamientos cíclicos tanto por actividades como por regiones, es decir, cuando pasan las épocas altas de turismo, por ejemplo, sube el paro en ese sector y en los lugares que más dependen de ello.

Cabe destacar como positivo que pese a la advertencia del Banco de España en el sentido de que la reforma laboral impulsadora de la contratación indefinida ha tenido un efecto limitado, los contratos de este tipo han seguido subiendo quizá porque la confianza en la economía pesa, a la larga, más que las ayudas incentivadoras a corto plazo.

Vía: El País.