En los últimos días, ea Cámara de Diputados de Brasil anunció la aprobación, mediante una votación que puede considerarse simbólica, de la Ley General de la Copa, que regula la realización del Mundial de 2014, uno de los compromisos del país con la Federación Internacional de Fútbol, la FIFA, en medio de las polémicas surgidas en las últimas semanas debido a las desavenencias entre ambos organismos.

La ley, que entrará en vigencia luego del consenso de las bancadas de los diferentes partidos, sin necesidad del voto nominal, está basada en un texto redactado por el relator Vicente Cándido, permitirá que a partir de ahora, los diputados brasileños discutan las cinco propuestas de enmiendas, que persiguen alterar el proyecto presentado.

Uno de los temas que se mantenía sobre el tapete en los últimos tiempos era el de la venta de bebidas alcohólicas en los estadios y sus alrededores, algo a lo que se oponen buena cantidad de legisladores, basados en el Estatuto del Aficionado, que prohíbe el expendio de licor y otras sustancias que puedan generar disturbios; aunque va en contra de las disposiciones que suelen tomarse en las Copas del Mundo en los últimos años.

En este sentido, vale resaltar que la propuesta original redactada por Cándido contenía la venta de bebidas en los estadios, pero hace dos semanas, los líderes de la bancada gubernamental decidieron retirarla y colocar los artículos íntegros referidos a ese asunto, enviados por el Ejecutivo, y los que abogaban, en cambio, por suspender la vigencia del Estatuto del Aficionado por el tiempo en el que se lleve a cabo la competencia más importante que tiene este deporte.

Hay que resaltar además que el debate y sufragio del proyecto legal fue resultado de un acuerdo alcanzado en reunión de líderes de las bancada ruralista y de los partidos de la base aliada del gobierno, con el presidente de la Cámara de Diputados, Marco Maia; justamente quien se comprometió a marcar para abril la votación del Código Forestal.