Hace bien poco tiempo nos ha visitado la estadista brasileña Dilma Rousseff, ha estado en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz con motivo del 200 Aniversario de la Constitución Española, la de los liberales, que duró bien poco, pero  nunca la hemos olvidado del todo. Un país libre no debe olvidar nunca hechos como aquel, un acontecimiento que nos dignificó y nos animó a seguir luchando por un país libre y respetuoso con las libertades democráticas. Dicho esto, nos ocupamos rápidamente del discurso mantenido por esta señora, que procede de la izquierda, del Partido del Trabajo en Brasil y que tanto está trabajando por sacar a su país del ostracismo y de la miseria, ya tradicional y secular en Latinoamérica. Desde el periodo de Henrique Cardoso, pasando por el inefable Lula da Silva y, ahora ella, Dilma. Es admirable como, cuando se tienen políticos honestos y responsables además de tener ganas de trabajar limpio por un país, los pueblos responden inexcusablemente, se logran éxitos sociales y económicos, el país progresa y se le reconoce mundialmente. Esto es lo que le ha ocurrido a Dilma, ha estado también en un Foro celebrado en Madrid en el Teatro Real, Brasil en la senda del crecimiento”.

Allí se dieron cita empresarios, políticos y lobbies de los grandes grupos empresariales españoles y brasileños. De alguna manera sirvió para conocer los secretos de las reformas económicas del gobierno de Rousseff, ella misma fue desgranando todos y cada uno de los elementos claves y necesarios para desarrollar una política económica eficiente, evitando una austeridad asfixiante y más miseria y recesión. Su economía está centrada en sectores muy tecnológicos, invirtiendo en investigación y desarrollo, industrias manufactureras con tecnologías actuales, sector de las comunicaciones, etc. No hay que olvidar los próximos eventos internacionales que se van a celebrar en Brasil próximamente, los Juegos Olímpicos y el Campeonato Mundial de Futbol, esto va ser el impulso definitivo para este país. A su vez, desde sus observatorios controlan minuciosamente que no se contamine este proceso por la corrupción ni por el desarrollo artificial de burbujas inmobiliarias o financieras. Está practicando una política económica mixta, bien equilibrada, vigilando la cotización de su moneda en los mercados internacionales, la evolución de su balanza de pagos y sus ingresos y gasto público.

De esta manera pueden celebrar con alegría los cincuenta años del nacimiento de Garota de Ipanema, una de las canciones más emblemáticas de la bossa nova brasileña. Ahí están para contarlo Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes, además de las bandas de jazz norteamericanas que fliparon con la sensualidad de los ritmos de la bossa nova, Stan Getz por ejemplo.Este modelo es el que España debería imitar y no otro.

 

Ya que destacamos la importancia de la innovación en la economía brasileña, me interesa dejaros una información también relacionada con la innovación, pero esta en el mundo del cine. No podéis perderos el trabajo que realizó el norteamericano Saúl Bass, el hombre que irrumpió en el mundo del diseño de los títulos de crédito en la cinematografía, fue el pionero en darle la vuelta a esta primera fase, antes de su visionado. Llegó a crear piezas artísticas en alguna de la movies más destacadas realizadas en los años 50 y 60 hasta los años 90 del siglo pasado.

 

 

 

Ahora tenemos una exposición de carteles para películas en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, todo un festín para cinéfilos según apunta Manuel Hidalgo en El Mundo. Carteles de película como Anatomía de un asesinato, 1959; Vértigo ,1958; Con la muerte en los talones (1959), Psicosis (1960) y un largo etcétera. Que disfrutéis sanamente.