Lamentablemente ya no nos encontramos en la Europa de los años 50 del siglo pasado, durante aquel tiempo había una Europa por reconstruir, todavía quemaban los cascotes producidos por los bombardeos de la Lutwaffe en plena II Guerra Mundial y acentuados por los americanos defensores de la libertad en Europa. En aquellos años hacía falta mucho carbón y mucho acero para reconstruir el Viejo Continente, ferozmente expoliado por el ejercito nazi. De ahí la fundación y constitución de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, presidida por Jean Monnet. Años después se convertiría en uno de los padres del Mercado Común junto con el también francés Schumann. Digo esto por la nula solidaridad que vivimos actualmente con respecto a la actitud de nuestros socios, ahora la política es un sálvese quien pueda, de ahí las criticas y molestos comentarios hacia nuestra economía , primero con el primer ministro italiano, Mario Monti emitiendo graves juicios de valor respecto a nuestra dudosa política de austeridad y ajuste, calificándola de ineficaz y por lo tanto estimulando el contagio; más recientemente son los vecinos franceses quienes, Le Monde mediante, nos crucifican igualmente por su desconfianza hacia nuestra forma de interpretar la situación económica y financiera. Menos mal que ha intervenido nuestro primo de Zumosol, Alemania, a través de un artículo publicado en ABC, cuyo autor es Guido Westerwelle, en el que ratifica que España y Alemania son una asociación con potencial de futuro, y dice Guido “Alemania y España están unidas por una red de relaciones en todos los ámbitos, empezando por la política, pasando por la economía, hasta llegar a la cultura, la educación y la ciencia”. Señores, esto sí es Europa, convicción, solidaridad y amistad, lo demás es la Europa de los mercaderes, poca leche nos van a dar los países que nos ponen zancadillas y palos en las ruedas.

Para España se abre un abanico de posibilidades comerciales con los países que integran la organización BRICS (Brasil, Rusia, India y China), todos ellos atravesando la fase de pleno desarrollo económico, de “take off” o de despegue, recordando las etapas del crecimiento económico del economista americano W.W. Rostow, mantenemos buenas relaciones con todos ellos, se debe aprovechar las oficinas comerciales respectivas para realizar una inteligente diplomacia económica con estilo propio y con eficacia en los resultados, tenemos que saber vendernos, lo podemos y debemos hacer. Con los países PIIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) la misma política, me gusta la forma que tienen los irlandeses de hacer política económica, sobre todo con la captación del “efecto sede” de las multinacionales y grandes empresas de todo el orbe, aprendamos de ellos. Hoy se presentaba en París el informe de coyuntura de la OCDE, escomías occidentales desarrolladas, y nos revela que la recuperación es todavía frágil, nos alerta de la debilidad europea, como si no lo estuviéramos padeciendo en nuestras carnes.