Por estas horas, CaixaBank ha presentado los resultados del primer trimestre del año, que se han visto claramente marcados por la reforma financiera adoptada por la firma, la cual supone un esfuerzo adicional de los bancos para provisionar las pérdidas en el sector inmobiliario, tal y como se dictaminó mediante lo dispuesto en el Real Decreto 2/2012, también conocido como “decretazo”.

Al respecto, quien se refirió a la situación fue el propio consejero delegado de la entidad, Juan María Nin, quien ha destacado que durante los primeros meses del año, la empresa ha tenido oportunidad de liquidar el decretazo, lo que se vio posteriormente reflejado en la cuenta de resultados final, que les ha permitido por seguir creciendo en el segmento.

Al mismo tiempo, y en consideración de la reestructuración que está viviendo el sector financiero español, la entidad ha comenzado la integración de Banca Cívica, con lo que se ha convertido en el mayor banco español. Nin explicó sobre esto que “nos hemos liado la manta a la cabeza y además del crecimiento orgánico hemos integrado Banca Cívica”.

Mediante esta fusión, por otro lado, se espera que se produzca una revalorización de la acción de CaixaBank en los próximos años. En concreto, Fainé ha prometido una subida del beneficio por acción por encima del 20% hasta el 2014, circunstancia que luego de ser marcada aprovechó para defender la acción del banco donde se integra la actividad financiera de la Caixa.

Sobre lo que resta de este 2012, el propio Fainé ha resumido que los próximos meses estarán basados en conceptos como: “márgenes estrechos, muchas provisiones, competencias desmedidas”. Por eso mismo, según lo que él entiende, mantener el binomio de la solvencia y la liquidez, beneficiada esta última por el “manguerazo”, de dinero facilitado por el BCE a comienzos del ejercicio, es la verdadera clave del año.