En 2026, quienes estén considerando la compra de una vivienda en España enfrentarán un escenario fiscal modificado que tiene el potencial de influir significativamente en el costo real de adquisición de un inmueble. Aunque no se ha implementado una gran reforma fiscal única, ajustes tanto a nivel estatal como autonómico se han consolidado, incidiendo en el desembolso final que los compradores deberán realizar, más allá del precio de venta del piso. Específicamente, las modificaciones en impuestos indirectos y la desaparición de ciertas bonificaciones pueden aumentar los costos fiscales asociados a la compra.
A nivel estatal, no se reintroduce la deducción general por compra de vivienda habitual en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), manteniéndose únicamente para quienes adquirieron su vivienda antes de 2013. En el caso de vivienda nueva, el IVA permanecerá en el 10%, mientras que en vivienda usada, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) experimentará variaciones dependiendo de la comunidad autónoma, con algunos incrementos en tipos, y ajustes en bonificaciones.
Adicionalmente, se evidencia un endurecimiento en el control fiscal sobre la comprobación de valores en transacciones inmobiliarias, situación que exige mayor precisión en la declaración del valor de venta de las propiedades, minimizando las estrategias para reducir el pago de impuestos por subdeclaración.
Estos cambios fiscales no solo afectan el monto que los compradores deben aportar inicialmente, incrementando en muchos casos la necesidad de disponer de entre un 30% y un 35% del precio de compra considerando entrada, impuestos y gastos, sino que también impactan las condiciones de financiamiento hipotecario que los bancos están dispuestos a ofrecer. El aumento en el esfuerzo financiero requerido y el control más estricto sobre la valoración de las propiedades pueden resultar en condiciones menos favorables para el comprador.
La situación recalca la importancia de una planificación cuidadosa y una comprensión completa del impacto fiscal de la compra de vivienda en 2026. La adquisición de una vivienda continúa siendo viable, pero requiere de una evaluación más minuciosa de costes totales y efectos fiscales, desafiando la noción de que el proceso es directo y simple. Entender los cambios fiscales vigentes ofrece a los compradores una mejor base para tomar decisiones informadas, ajustar estrategias de compra o incluso reevaluar el momento de su inversión en el mercado inmobiliario.









