Entre 1994 y 2002 las empresas de capital riesgo crearon el 4,8% de los empleos en España, según revela un informe de la Asociación Española del Capital Riesgo (Ascri). Cifras con las que se demuestra que esta práctica especuladora es un “creador neto de empleo” según el presidente de la Asociación, Jaime Hernández-Soto.

El capital riesgo es aquel inyectado temporalmente por inversores en empresas no financieras y no inmobiliarias, que cotizan en bolsa, y siempre y cuando esta cotización se excluya el año siguiente a la fecha de la participación. Con la ayuda del capital riesgo, la empresa aumenta rápidamente su valor. Entonces, el inversor se retira con un beneficio.

El estudio de la Ascri reúne datos de 1800 empresas, comparando a las que disfrutaron de esta inversión temporal con las que no recibieron capital riesgo entre 1994 y 2002. El resultado: las empresas respaldadas por el capital riesgo aumentaron seis veces más sus trabajadores. Una media anual de 23.373 empleos creados gracias a una inversión anual equivalente al 0,15 por ciento del Producto Interior Bruto (más de 1.000 millones de euros).

El estudio resalta que esta última cifra no se compara al capital riesgo invertido en los últimos tres años: 4.000 millones de euros (0,40 por ciento del PIB). Cifra con efectos sobre el empleo aún sin estudiar.

A juicio de la Ascri, apoyar las inversiones de capital riesgo ayudaría a que ‘las empresas españolas y el empleo no se resientan en la crisis actual’.