El sector español del calzado parece haber superado una larga crisis. Con un crecimiento de más del 10% en sus exportaciones, cerró el 2007 con nuevas expectativas, si bien se perdieron más del 8% de sus empleos (2.806) y cerraron 210 de 2.073 empresas en el rubro.

 

En declaraciones del presidente de la patronal, Rafael Calvo, “el principal ajuste ya se ha hecho” y celebra que “el grueso de la pérdida de empleos ya se ha producido”. Casi 17.500 empleos (el 36% del sector) se han perdido desde el 2001 a la fecha con la desaparición de 736 empresas dedicadas al calzado en España.

 
Para Calvo, esta destrucción del empleo y las empresas es la consecuencia de una depreciación de la mano de obra en la competencia internacional, en países como China y la región latinoamericana.  A cambio de ello, el sector se ha vuelto “más reducido, pero mucho más estructurado“. Ahora juega sus mejores bazas en “el valor de marca, el diseño, la apertura de tiendas en el exterior y la innovación”, estrategias que han posibilitado un firme crecimiento del sector con una producción de 1.963,30 millones de euros, orientada en un 96,4% a la exportación, en especial a Francia, Portugal y Alemania.

 
En este momento,  hay 101,6 millones de pares de calzado español en las calles del extranjero.