Lo del ‘hasta que la muerte nos separe’ y el ‘amor para toda la vida’ son principios hermosos pero que, en la práctica, se quedan en muchos casos en papel mojado. Los cambios legislativos que se han producido en España en materia de divorcios y separaciones han hecho que las uniones matrimoniales sean algo mucho más efímero que el pasado.

De acuerdo con los datos de instituciones y entidades como el Instituto de Política Familiar, en el viejo continente se produce un divorcio cada 30 segundos, aproximadamente. Sólo superados por los alemanes, franceses y ciudadanos del Reino Unido, los españoles son los europeos que más se divorcian. En este sentido, en la última década, según las estadísticas de dicha institución, los divorcios y separaciones han crecido en nuestro país nada menos que un 150%.

Rapidez en el desarrollo del procedimiento

La entrada en vigor de la Ley del Divorcio exprés ha hecho que en España, el número de divorcios se haya duplicado con respecto a hace una década. Superando holgadamente los 100.000 anuales. Esta legislación entra en vigor el 8 de julio del 2005 y ofrece un trámite rápido y cómodo para los cónyuges.

Broken heart

Algunas características y ventajas:

  • Rapidez en el desarrollo del proceso (no existe juicio).
  • Precisa el establecimiento de un mutuo acuerdo entre ambos cónyuges.
  • No es preciso justificar las causas que motivan el divorcio.
  • Menores tasas judiciales y costes de representación legal.
  • Menos desgaste psicológico

Otro de los beneficios que trae aparejado el divorcio exprés tiene que ver con el hecho de que, al tratarse de un proceso fundamentado en el acuerdo mutuo de las dos partes, la carga de desgaste psicológico y la conflictividad se reduce al mínimo.

Expertos como los que componen la plantilla de Avín Abogados, especialistas en divorcio exprés, señalan que, precisamente, la gran ventaja  de esta clase de procesos es que permiten afrontar el divorcio desde una perspectiva “amplia y dialogante”.

En este sentido, sólo es necesaria la presencia de un procurador y un único abogado para que se pueda desarrollar todo el papeleo. No hay plazos estándar para el cierre de un divorcio exprés, pero la media suele establecerse en unos dos meses, entre que se pone en marcha y se finaliza en procedimiento.